Doña Aracely del Rosario Queb Tamay, madre de famila, esposa, abuela, emprendedora y heredera de las recetas de su abuelita y su suegra, lleva 30 años cocinando y compartiendo su ‘buena mano’ para la cocina con los demás.
Desde su hogar cada fin de semana prepara cochinita pibil y pibipollos individuales, por lo que en visperas del día de muertos comienza a recibir encargos del tradicional guiso.
Orgullosa de las costumbres y tradiciones, en esta ocasión, con ayuda de sus hijos y nietos colocó en su terraza su ‘Altar de muertos’, portando su bata de campechana, su maquillaje de catrina y una gran sonrisa recibió a sus clientes.
Desde el fin de semana comenzó con los preparativos, cerca de las cuatro de la madrugada del lunes comenzó con la preparación de más de 25 pibipollos y meriendas que fueron cocinados en horno de piedra.
A partir del medio día, muy puntual doña Aracely ya se encontraba a la espera de que sus clientela pasaran por sus pedidos.
Siempre emprendedora y buscando salir adelante, desde hace tres años invirtió en una pequeña papeleria en su domicilio, lugar donde también vende diversos artículos y recibe sus encargos de comida.
“Disfruto cocinar, cada platillo que realizó lo hago con mucho amor para mis clientes, me encantan las tradiciones y busco inculcarselas a mi nietos para que las continúen” aseguró.
Redacción.

