La 4T limpió el caminito: Realizó reformas legales a la Auditoría Superior del Estado de Campeche (Asecam) y luego voilà, como por arte de magia, casualmente renunció el auditor, más tres años antes de concluir su encargo.
Y es que el evidente manejo político del tema y la manipulación de las leyes quedó en evidencia desde la máxima tribuna del Congreso del Estado, desde donde el diputado Jesús Aguilar Díaz narró que desde hacía días Jorge Arcila R. de la Gala no aparecía en la dependencia y que trabajadores del organismo decían que “ya le habían dado cuello”.
Una semana antes, el diputado morenista Héctor Malavé había reconocido ante EL EXPRESO que era “necesaria” la salida de Arcila R de la Gala porque había estado “al servicio del poder”, y admitió que se analizaban perfiles que “no tengan vínculos con las élites locales”.
Desde entonces se oían voces de que la 4T buscaba un auditor a modo, que le apruebe sus cuentas y que pueda fungir como instrumento contra los adversarios.
Ayer Jesús Aguilar Díaz lo volvió a señalar, y advirtió que “la corrupción no es sólo robar dinero, la corrupción también es abusar de poder público para beneficio personal o para beneficio de un partido político”.
“Hicieron modificaciones para quedar a modo, y posteriormente presentaron iniciativas para reformar la ley para que el próximo también pueda ser a modo”, acusó.
Gilberto Ávila.

