La irresponsabilidad instigada desde el Gobierno del Estado avanza entre los campechanos, pese a que la gran mayoría reproche a las autoridades su actitud triunfalista y no mida las consecuencias de su cuestionada política en salud pública y en atención a la pandemia.

En las calles ya se pueden ver a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores andar libremente, sin cubrebocas ni sana distancia, mientras cada vez crecen más las voces de una posible cuarta oleada de coronavirus en diciembre o enero próximos.

Un recorrido de EL EXPRESO por diversas calles y espacios públicos de la ciudad corroboró que no solamente no se usa cubrebocas en los restaurantes, sino incluso cualquier parte se puede observar a ciudadanos confiados en las vacunas, en el semáforo verde y en que es mejor respirar “el oxígeno puro a nuestros propios microbios”.

Un sondeo entre campechanos que sí usan la mascarilla confirmó también el enojo por la irresponsabilidad de las autoridades, pues señalaron que no puede ser una cuestión de libertad personal, porque el riesgo no sólo es para quien no usa el cubrebocas, sino para todos los demás.

Reprocharon que, poco a poco, el desapego a los protocolos sanitarios se irá haciendo más extendido y recordaron que esto no es volver a la antigua normalidad, sino a la “nueva normalidad”, en donde la adopción de las medidas de prevención debería de ser algo permanente de ahora en adelante.

Gilberto Ávila y Wilmer Delgado.