Es poco ético, pero sobre todo peligroso, que los miembros de una misma familia sean colocados en puestos clave en el tema de la seguridad en el estado, advirtió el diputado y líder de la bancada priísta en el Congreso del Estado, Ricardo Medina.

Ayer por la noche se dio a conocer en redes sociales que el fiscal general del Estado, Renato Sales Heredia, entregó el nombramiento de vicefiscal general a Arturo Bravo Muñoz, hijo de la secretaria de Seguridad Pública, Marcela Muñoz Vasconcelos, cuya otra hija, Samantha Bravo Muñoz, fue también nombrada hace unos días como directora de la Policía Municipal de El Carmen.

Para Medina Farfán,  más allá de lo antiético e inmoral, está lo estratégico:

“El hecho que la titular de Seguridad Pública, al mismo tiempo que familiares directos sean los titulares de la Policía de Carmen  y ahora en la Vicefiscalía, evidentemente representa un riesgo muy relevante, incluso en términos estrictamente de seguridad para nuestra entidad”.

Señaló que una sola familia puede quedar expuesta a amenazas, coacción, extorsión o incluso alguna mala práctica de ellos mismos, lo que sin duda pondría en riesgo la seguridad de Campeche y su posición como el estado más seguro del país.

Desde ahora, los Bravo Muñoz controlan la seguridad pública, las policías municipales y la procuración de justicia, con el aval del Gobierno del Estado.

Redacción.