Al condenar el uso de los recursos públicos del Gobierno del Estado para realizar campañas de odio con fines partidistas, orquestados por la gobernadora Layda Sansores San Román, en contra de diputados federales del PRI, el exdiputado local, Luis Alonso García Hernández, calificó como grave el secuestro de la sede estatal del PRI por Morena como presión política, que atenta con la paz democrática y alienta la confrontación.

“Layda Sansores envió a grupos de choques, abusando de las necesidades de los ciudadanos, a cambio de despensas o prebendas, desde la oficina de Anibal Ostoa, financiando una campaña agresiva en contra de los legisladores federales priístas que no han cedido a la mal llamada Reforma Eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador”, afirmó el exdiputado.

“Morena es el rostro de la violencia y odio. La gobernadora pretende polarizar el Estado, sabe que la Reforma Eléctrica del mandatario federal no va a pasar ni sobornando a legisladores de la oposición. Es una vieja estrategia de Morena el chantaje y la presión, usando a los pobres como carnada”, recalcó.

De igual manera aseveró que “Sansores desafía a los militantes priístas al tomar la sede estatal de este partido, quiere ver correr ríos de sangre, incita a la violencia y alienta a la división del pueblo. Llegó al poder a saciar hambre de venganza porque aún no supera los traumas de las derrotas”.

“Es un franco ataque a las instituciones políticas, son signos de autoritarismos, intolerancia y un gobierno represor”, finalizó.

Redacción.