Gregory McMichael, de 64 años, y su hijo Travis, de 34, han sido detenidos y acusados este jueves por el asesinato a Ahmaud Arbery, un afroamericano de 25 años, quien murió abatido a tiros por los dos hombres blancos mientras corría por las calles de Satilla Shores, en Georgia. Arbery iba desarmado y, como se puede escuchar en un brutal vídeo difundido este martes, recibió tres disparos hasta derrumbarse en el suelo a plena luz del día. A más de dos meses del suceso, ocurrido el 23 de febrero, nadie había sido detenido, pero las imágenes publicadas esta semana aumentaron la indignación en la comunidad, quienes presionaron, con la ayuda de políticos y celebridades, para que se hiciera justicia cuanto antes.

El exoficial de policía en el condado de Glynn, Gregory McMichael, vio pasar por delante de su casa a Arbery corriendo, una actividad deportiva que solía hacer según los vecinos. Pensó que se trataba de un ladrón que había estado circulando por su barrio y llamó a su hijo Travis para ir en su búsqueda. El padre cogió una pistola .357 Magnum, el hijo agarró una escopeta, y ambos se subieron a una camioneta para ir tras el sospechoso. Según documentos policiales citados por The New York Times, McMichael declaró haberle pedido a Arbery que se detuviera para hablar, pero este no les hizo caso. Cuando lo volvieron a interceptar, Travis se bajó del coche con su arma y el fallecido lo “atacó violentamente”. En el vídeo, grabado por una persona no identificada, los hombres comenzaron un forcejeo para hacerse con la escopeta. Durante esa disputa se escuchan dos disparos. Luego un tercero. Arbery intenta salir corriendo, pero se desvanece. Murió antes de que la policía llegara al sitio.

La Oficina de Investigación de Georgia anunció esta noche las detenciones, un día después de que comenzara su propia investigación ha pedido de un fiscal externo. La agencia informó en un comunicado de prensa que los McMichael habían sido encarcelados por cargos de asesinato y asalto agravado. El fiscal del Circuito Judicial del Atlántico de Georgia, Tom Durden, había anunciado este martes que traspasaría el caso a un gran jurado del condado de Glynn, en el mismo Estado, para que ellos decidieran si presentar cargos penales. Debido a la pandemia del coronavirus, la Corte Suprema de Georgia ha prohibido que los grandes jurados se reúnan hasta el 12 de junio, por lo que la decisión implicaba que padre e hijo quedaran libres hasta entonces.

En un comunicado, S. Lee Merritt, la abogada de la familia de Arbery, afirmó que el vídeo revela que los hombres que persiguieron al joven cometieron un delito. “Esto es asesinato. La serie de eventos capturados en el vídeo confirma lo que indicaba toda la evidencia antes de que se publicara”. El caso recibió atención nacional con la difusión del vídeo y muchos políticos y famosos, entre ellos el presunto candidato presidencial demócrata, Joe Biden, y la animadora Ellen DeGeneres alzaron la voz para que las autoridades del Estado actuaran a la brevedad. También empujó a una multitud de manifestantes a la calle donde Arbery fue asesinado. “Vi a mi hijo venir al mundo”, afirmó a los periodistas su madre, Wanda Cooper Jones, y agregó, “verlo salir del mundo es algo que jamás voy a querer ver”.

El gobernador republicano Brian Kemp apoyó este martes la investigación en su cuenta de Twitter: “Los georgianos merecen respuestas. La policía estatal está lista para garantizar que se haga justicia”. Por su parte, Biden escribió: “El video es claro: Ahmaud Arbery fue asesinado a sangre fría”, y pidió que se hiciera justicia ya por este “asesinato”.

El fiscal Durden es el tercero en llevar el caso. La primera fiscal se recusó porque había trabajado con McMichael. El segundo, George E. Barnhill, también se apartó por un posible conflicto de interés. Antes de hacerse a un lado, informó a la policía de que consideraba que no había una causa suficiente para arrestar al padre e hijo, ya que habían actuado legalmente bajo el concepto de “arresto ciudadano”, contemplado en la legislación estatal, y cumpliendo los estatutos de defensa personal, de acuerdo con documentos obtenidos por The New York Times. “A McMichael se le permitió usar la fuerza letal para protegerse”, reza el escrito.

La ley de Georgia dicta que una “persona privada puede arrestar a un delincuente si el delito se comete en su presencia o dentro de su conocimiento inmediato. Si el delito es un delito grave y el delincuente escapa o intenta escapar, una persona privada puede arrestarlo por motivos razonables y probables de sospecha”. La carta del fiscal Barnhill, dirigida a la policía, también apuntaba que Arbery tenía un pasado criminal. Los registros judiciales citados por The New York Times indican que fue declarado culpable de robo en tiendas y de violar la libertad condicional en 2018.

Jason Vaughn, entrenador de fútbol del instituto de Arbery, convocó a la comunidad para salir a correr este viernes 2,23 millas —por la fecha de su fallecimiento—. Debido al coronavirus, no invitó a una demostración en conjunto, sino a que cada uno muestre sus respetos saliendo a correr de forma individual. Ha pedido a quien participe que documente su recorrido y lo publique en las redes sociales con el hashtag #IRunWithMaud.

Agencias.