Los pagos de ingresos básicos temporales podrían frenar la propagación de la pandemia del COVID-19 al permitir que las personas más pobres del mundo se queden en sus hogares, según un nuevo informe del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD, por sus siglas en inglés).
Un pago garantizado de seis meses para 2 mil 700 millones de personas que viven por debajo o justo por encima del umbral de pobreza en 132 países en desarrollo costaría alrededor de 199 mil millones de dólares al mes.
Rusia, por ejemplo, podría elevar a 48 millones de personas al “umbral de vulnerabilidad” del país por 5 mil 300 millones al mes, aproximadamente el 0.12 por ciento del PIB. India necesitaría 18 mil 400 millones de dólares para hacer lo mismo con 658 millones de personas.
El dinero para tales medidas podría provenir de una variedad de fuentes, dijo la agencia, incluida la reasignación de los pagos del servicio de la deuda externa. El Grupo de las 20 principales economías ha ofrecido una Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda para las naciones más pobres del mundo que cubre hasta diciembre. Hasta el momento, 42 países han solicitado ayuda bajo este plan, y se han suspendido los pagos por 5 mil 300 millones de dólares.
“Tiempos sin precedentes requieren medidas sociales y económicas sin precedentes”, dijo Achim Steiner, administrador del PNUD en un comunicado. “Un ingreso básico temporal podría permitir a los gobiernos dar a las personas en aislamiento un salvavidas económico, inyectar efectivo en las economías locales para ayudar a mantener a las pequeñas empresas a flote y frenar la devastadora propagación del COVID-19”.
Agencias.

