El gigante energético ruso Gazprom anunció ayer miércoles la suspensión del envío de gas a Polonia y Bulgaria, luego de que no recibió el pago en rublos de los dos países miembros de la Unión Europea (UE).
Gazprom dijo en un comunicado que notificó a Bulgargaz, de Bulgaria, y PGNiG, de Polonia, sobre la “suspensión del abastecimiento de gas desde el 27 de abril hasta que el pago se haga” en rublos.
El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo en marzo que su país solo aceptaría el pago por sus envíos en la moneda nacional, en respuesta a las sanciones tomadas para castigar la ofensiva del Kremlin en Ucrania.
Gazprom dijo que hasta el martes por la noche no había recibido el pago por el suministro de gas de abril ni de parte de Bulgargaz ni de PGNiG.
“Bulgaria y Polonia son países de tránsito. En caso de retirada no autorizada de gas ruso entre las cantidades en tránsito hacia países terceros, los envíos de tránsito serán reducidos en las mismas cantidades”, advirtió el gigante ruso.
PGNiG confirmó ayer “la suspensión completa del aprovisionamiento de gas natural suministrado por Gazprom”.
“La situación no afecta los suministros actuales de los clientes de PGNiG que reciben el carburante conformemente a su demanda”, indicó la compañía en un comunicado.
Polonia y Bulgaria, que son dos países muy dependientes del gas ruso, señalaron ambos el martes por la noche que Gazprom les notificó sobre la suspensión.
POLONIA CON PLAN B
Tras el anuncio, la ministra de Clima de Polonia, Anna Moskwa, dijo que los suministros de energía del país están garantizados.
La funcionaria aseguró que no se cortará el suministro a los clientes.
PGNiG dijo que su almacenamiento subterráneo de gas estaba casi lleno en un 80%. La compañía añadió que no había problemas de suministro inmediatos. La demanda también es menor a medida que llega el verano al país. Polonia también tiene fuentes alternativas de suministro, incluyendo un terminal de gas natural licuado (GNL) en la localidad de Swinoujscie.
Además, a partir del 1 de mayo, comenzará a operar un nuevo gasoducto que le dará a Polonia acceso a gas procedente de una terminal de GNL en Lituania.
Polonia ya tenía planes de detener las importaciones de gas ruso para finales de este año, cuando expiraba su contrato de largo plazo con Gazprom.
También se prevé que en octubre próximo se ponga en marcha un nuevo gasoducto procedente de Noruega.
BULGARIA CON CONTRATO
En Bulgaria, el ministro de Energía, Alexander Nikolov, indicó que su país había pagado el suministro de gas ruso para abril y que la suspensión sería considerada como incumplimiento de contrato.
“Hemos cumplido con todas las obligaciones comerciales y legales, es claro que en este momento el gas natural (ruso) está siendo utilizado como un arma política y económica en el contexto de la guerra actual”, concluyó Nikolov.
El director ejecutivo de la red de gas búlgara, Bulgartranshaz, dijo que los suministros seguían fluyendo y que no habría, por el momento, restricciones para sus clientes.
Agencias.

