El Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, restó validez a las preocupaciones que organizaciones de la sociedad civil y académicos le externaron en una carta sobre la construcción del Tren Maya en entrevista con Carmen Aristegui, donde señaló que en realidad, estas personas, a pesar de tratarse de expertos, “no tienen información” sobre las implicaciones reales de la construcción de la vía ferroviaria.

“La devastación ecológica no tiene ningún sentido”, señaló en referencia al “grave riesgo a la sustentabilidad ecológica del territorio mexicano” que señalaron los firmantes, pues aseguró que contrario a eso, el Tren Maya cruzará por los estados de Chiapas, Quintana Roo, Yucatán, Campeche y Tabasco sin atravesar la reserva ecológica de Calakmul.

“No se va a tumbar un sólo árbol, al contrario vamos a sembrar 100 mil hectáreas”, aseguró el mandatario que entrará en funciones este 1 de diciembre al pedir mesura a los opositores,

Incluso, les cuestionó por qué no señalan que la vía que recorrerá el tren aprovechará los casi 780 kilómetros ya existentes desde la época de Lázaro Cárdenas, que cruza desde Palenque a Valladolid y que actualmente es solo utilizada para el transporte de carga.

Organizaciones como el Colegio de Antropólogos de Yucatán, Greenpeace México y el Grupo Ecologista del Mayab, entre otros firmantes, exhortaron a López Obrador a no realizar la consulta programada para el próximo 24 y 25 de noviembre.

En ella, además de consultarse el tema del Tren Maya, se cuestionará sobre otros nueve puntos clave para la próxima administración.

Sin embargo, López Obrador resaltó que el próximo gobierno está empeñado en “transitar a la democracia participativa”, lo cual implica que cualquier tema que sea factible a consultar se hará y que la nueva administración trabajará para que “no haya candados para que el ciudadano decida y participe”.

Agencias.