Padres de los 43 normalistas desaparecidos, estudiantes y miembros de organizacionales civiles marchan la mañana de ayer desde la Glorieta de Peralvillo a la Basílica de Guadalupe.
Los familiares cargan los retratos de los jóvenes desaparecidos en septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. A través de un altavoz se pide una sola línea de investigación.
El tiempo no cierra las heridas, que a 51 meses de la desaparición de los estudiantes normalistas, solo continúan profundizándose.
Melitón Ortega, con rostro de agotamiento, vocero de los padres de familia subraya “esta caminata que realizamos desde hace cuatro años es para que La Guadalupana nos llene de fuerza y esperanza, no vamos a ceder en que nuestros estudiantes sigan desaparecidos”.
Flanqueados por un centenar de estudiantes normalistas de la escuela Isidro Burgos, padres de familia con la imagen de sus hijos y un ramo de rosas emprendieron la caminata sobre la Calzada de Guadalupe.
Durante la caminata, algunos participantes señalaron que confían en el decreto del Gobierno Federal para crear la comisión que investigará la desaparición de los normalistas y que encabeza el secretario de Derechos Humanos, de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas.
Agencias.

