La violencia se estacionó en la sindicatura de Tepuche y en los poblados aledaños, ubicados en la zona rural al norte del municipio de Culiacán, Sinaloa, ante los continuas balaceras entre dos presuntas bandas rivales que disputan el control las cuales habrían dejado 16 muertos el día de ayer, entre ellos algunos civiles.

Ayer, desde las primeras horas de la mañana, un presunto enfrentamiento dejó un saldo de siete muertos y un herido en el poblado de Bagrecitos, y otros nueve en el poblado de La Mojonera (una segunda balacera también ocurrida ayer).

Las fuerzas policiales arribaron al sitio donde quedaron los siete cuerpos en el poblado de Bagresitos, Culiacán, aproximadamente poco antes de las 17:00 horas para resguardar la zona. Por lo que, para las 22:00 horas los restos de las personas asesinadas aún permanecían en el lugar.

Es decir los cuerpos de la víctimas pasaron cerca de 12 horas tiradas sobre el pavimento o terracería donde los asesinaron durante la balacera.

Extraoficialmente fueron identificados cinco fallecidos como Jacinto N. y Marco N., quienes se dijo que eran padre e hijo; Carlos N., de 21 años de edad; José Iván N., de 26 años; así como Ramiro N., de quien no se obtuvo la edad. Sobre el lesionado que presentó un balazo en la espalda baja se mencionó que responde al nombre de Édgar N., de 23 años.

Las versiones sobre la balacera; el asesinato de padre e hijo y la desaparición de un niño

Sobre los hechos ocurridos en Bagresitos se dieron varias versiones, donde se mencionaba que aproximadamente entre las 08:00 y las 09:00 horas mataron a dos hombres, quienes transitaban en motocicletas.

Se dijo que eran padre e hijo, y presuntamente con ellos viajaba un niño de 11 años, mismo que desapareció del lugar, y horas más tarde se sabría que los mismos presuntos agresores se lo habían llevado y lo dejaron libre en una zona desconocida.

Extraoficialmente se reveló que el niño regresó sano y salvo a su casa. Asimismo, se mencionó que los presuntos agresores, después de asesinar a padre e hijo, se introdujeron a unas viviendas y empezaron a disparar para sacar a los varones, ya que presuntamente andaban buscando a un individuo en específico, y al no hallarlo les dieron muerte.

Los cadáveres quedaron a metros de distancia, cada uno rodeado por decenas de casquillos percutidos de armas largas.

Agencias.