La falta de cultura y de concientización de los ciudadanos ha ocasionado que el manglar que rodea la Avenida Costera no sea un espacio limpio, y se convierta en un basurero y foco de infección.

Bolsas, envases de vidrio de bebidas alcohólicas, envolturas de aluminio, plástico, zapatos y mochilas viejas, restos de llantas, entre otras cosas, es lo que se puede apreciar tan sólo en el tramo de la entrada de Solidaridad Nacional hasta el área de Cockteleros.

Sin embargo, igual demuestra la tibieza de las autoridades ambientales, tanto federal como estatal, pues debe existir esa coordinación para actuar de manera urgente y así evitar que la gente siga tirando sus desechos en esta área natural protegida.

Gilberto Ávila.