Aunque el uso de las máquinas tragamonedas ya fue legalizado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desde el lunes pasado, presuntos elementos de la Policía Federal aprovechan que la ciudadanía no tiene conocimiento para cobrar “moches” a los locatarios del Mercado Principal Pedro Sainz de Baranda para que puedan exponerlas “clandestinamente”.

Ante ello, EL EXPRESO acudió al principal centro de abasto de la ciudad para comprobar cómo estas máquinas son visitadas y concurridas por las personas, quienes buscan obtener ganancias de manera inmediata. 

Tan sólo en 15 minutos, el reportero de este rotativo observó cómo las personas gastaban entre 50 y 100 pesos como apuesta, reponiendo quizás hasta el 70 por ciento de lo invertido.

Lo lamentable de este hecho es que muchos locatarios que tienen estas máquinas tragamonedas son extorsionadas por supuestos elementos federales, quienes le piden “mochadas” para que no les decomisen las máquinas ya que, según ellos, les hacen creer a los comerciantes que son ilegales y operan bajo “clandestinidad”.

Sin embargo, y para sorpresa de muchos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya legalizó estos aparatos, pues no constituyen un juego de azar sino que son un sorteo “de números y símbolos”, esto apenas el pasado lunes.

Si bien es cierto que ya se legalizó, la adicción de jugar estas máquinas tragamonedas puede generar diversos problemas sociales, sobre todo en los jóvenes o niños, fomentando la deserción escolar o incrementando los índices de pandillerismo acompañada de actos de violencia para obtener dinero.

Gilberto Ávila
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