Grave. Las actividades económicas de 5 mil ejidos del país ejercen fuerte presión sobre la riqueza natural

REDACCIÓN
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Mientras el delegado de la Sagarpa, Víctor Salinas Balam, exigió a un investigador de Ecosur pruebas de que en los campos menonitas se esté sembrando de manera ilegal soya transgénica, pues de lo contrario sólo estaría originando desinformación, ayer la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) confirmó que en el Sur del estado se cultiva ese organismo genéticamente modificado.

Hace una semana, este rotativo publicó una entrevista con el investigador Armando Alayón, de El Colegio de la Frontera Sur, quien advirtió que los menonitas estarían adquiriendo semillas de soya transgénica de Monsanto para cultivarlas ilegalmente. Ante ello, el delegado de la Sagarpa negó la acusación y hasta exigió al académico probar sus declaraciones.

Sin embargo, Salvador Anta Fonseca, director de Corredores Biológicos de la Conabio, dijo ayer al diario Reforma que la zona de Calakmul enfrenta dos graves problemáticas: el cambio de uso de suelo y la introducción de soya transgénica.

El funcionario advirtió que las actividades económicas de 5 mil ejidos ejercen fuerte presión sobre la riqueza natural del país.

“Tenemos cerca de 15 mil ejidos en todo el país que tienen el 50 ó 60 por ciento de los terrenos forestales, y en los corredores biológicos debemos tener alrededor de 5 mil. El mayor desafío es lograr que estos ejidos y comunidades desarrollen capacidades de aprovechamiento exitoso. Ahorita estamos hablando de unos 300 ó máximo 500 ejidos en los corredores que están haciendo este tipo de procesos”, comentó en entrevista.

Un corredor biológico, explicó, conecta áreas naturales protegidas entre sí y con otros espacios forestales y de biodiversidad.

Destacó el caso del Corredor Biológico Mesoamericano (CBM), que abarca amplias porciones de territorio centroamericano y de los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Chiapas, Oaxaca y Veracruz.

Sin embargo, alertó, las actividades económicas ejercen diferentes tipos de presión sobre la riqueza biológica. Por ejemplo, dijo, la costa Norte de Yucatán enfrenta el crecimiento urbano y el cambio de uso de suelo por actividades agropecuarias.

Mientras, en Calakmul-Bala’an K’aax predomina un fuerte proceso de cambio de uso de suelo debido al cultivo de caña y, recientemente, a la introducción de soya transgénica.