Con el mensaje de no ser partícipes de las prácticas del mundo sino a vivir en la coherencia de la fe en este mundo, el Obispo José Francisco González González ofició la misa en la Santa Iglesia Catedral.

En la homilía, Monseñor explicó que cuando uno es pragmático, cuando no se vive según nuestras convicciones, fácilmente renunciamos a lo que decimos creer y esperar por gozar el mundo presente porque se nos olvida que hay una vida eterna.

“A veces, en nuestras opciones de cada día, se nos olvida que hay una resurrección de los muertos. Antes, en una ocasión anterior, cuando nos decían antes que si hacíamos algo malo nos íbamos a ir al infierno, a veces por el miedo lo dejábamos de hacer. En otras ocasiones, nos podían decir que si hacíamos algo bueno nos iríamos al cielo, y por el precio del pago lo hacíamos. Hoy, ¿quién se asusta por el infierno? Nadie. Al contrario, hoy, la adoración al diablo se vuelve un culto novedoso, y los adoradores se multiplican para buscar poder”, expuso.

Por tal motivo, dijo que hay que vivir la coherencia de la fe en nuestro mundo, que es una fe limpia y pura, ya que en ocasiones somos muy prácticos, pero recordó lo que señala la Escritura: ‘bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios’.

“El que vive sus condiciones religiosas las vive en tiempos buenos y en tiempos flacos, ese es el verdadero creyente, el que permanece en la línea de batalla, no el que es pragmático. Hay otra vida y es eterna, por eso vale la pena vivir en un proceso de mortificación en esta vida sabiendo que Dios va a hacer un juicio justo de glorificación. Si morimos con Cristo, resucitaremos también con él. Hay que aprender a morir para vivir”, afirmó.

“El creyente busca a Dios, lo que quiere es ser discípulo del Señor. Que Dios nos ayude en estos tiempos pragmáticos, de negación práctica de la resurrección, a buscar al Señor y a vivirlo con fe”, enfatizó.

Gilberto Ávila
redaccion@multimedioscampeche.com