Layda Sansores San Román por fin pidió licencia, que contará a partir del próximo viernes. Pero en una historia que ya habíamos oído en esta ciudad capital, la aún alcaldesa de Álvaro Obregón no se irá en forma definitiva, sino que pidió permiso temporal de 45 días para evitar que se nombre un alcalde interino y ella pueda seguir manteniendo el control de esa municipalidad -y de sus recursos humanos y materiales- durante ese periodo en el que se dedicará a su promoción política en el estado que quiere gobernar.

Ayer se supo que la morenista solicitó al Congreso de la Ciudad de México una licencia por 45 días, tiempo tras el cual volverá para entonces sí pedir su licencia definitiva.

Según la ley de la capital del país, para que asuma un sustituto, tiene que haber una ausencia de 60 días, lo que evitó la campechana para que sea uno de sus brazos derechos, el titular de la unidad Administrativa de Gobierno, Juan Jorge Pérez Alcántara, quien quede a cargo durante su tiempo en Campeche.

El caso es similar al de la capital campechana, en donde Eliseo Fernández Montúfar se va y viene de la alcaldía, pues aquí el tiempo máximo de ausencia para evitar un sustituto es de 30 días, y con ello evita perder el control del municipio y sus recursos mientras realiza proselitismo.

En ambos casos, los que pagan los platos rotos son los ciudadanos, quienes tienen que conformarse con un gobierno a medias, que no ejerce la solución de las problemáticas locales pe- ro sí sigue haciendo uso de los recursos y mantiene el control político-administrativo.

Eunice Cruz Molina.