Ante el miedo por el regreso a clases presenciales y la escasez de biológicos contra el coronavirus que permitan un tercer refuerzo, como ocurre en otros países, trabajadores de la educación intentan de forma fraudulenta tener acceso a una tercera dosis en los centros de vacunación y con las brigadas correcaminos, informaron autoridades sanitarias.

Pero no son los únicos. Padres de familia, preocipados por la salud de sus hijos y posibles contagios en las escuelas que puedan llevar el virus a sus casas, han intentado también vacunar a sus hijos menores de 17 años de edad, pese a que aún no hay política de vacunación para ese sector e incluso el Gobierno Federal se amparó ante la orden de un juez para inocularlos.

Así lo reveló el coordinador de los Programas de Bienestar, Manuel Zavala Salazar, quien pidió un alto al gandallismo y llamó a respetar los lineamientos de vacunación.

Lo que no dijo el funcionario federal es si en algún momento los grupos vulnerables van a tener acceso a una tercera dosis, o si los menores de edad aun sin comorbilidades van a participar del plan de vacunacion anticovid.

Pues aunque no lo dijo, es la escasez de los biolófgicos y la desesperación por la total reapertura que muestra el Gobierno del Estado ante las actividades sociales y económicas, la que lleva a la intención de cometer fraude a la autoridad.

Wilmer Delgado.