El sistema DIF Estatal no tiene rostro humano, ni mucho menos practica la inclusión, aseveró la ciudadana Guadalupe Genoveva Domínguez, quien denunció que el organismo le negó apoyo con pañales para su uso personal, ya que por su discapacidad apenas se gana la vida interpretando melodías en el mercado.
La mujer expuso que tiene un video como evidencia de cómo fue tratada, cuando su único “pecado” fue solicitar unos pañales.
Mencionó que es la primera vez que fue tratada de esa manera en la Mansión Carvajal, pues en otras ocasiones como mínimo recibía una explicación.
Expuso que en su momento la trataron de calmarla, pero la grosería evidenció que se deja mucho que desear el verdadero rostro humano del DIF Estatal, porque “se me dijo que lo sentían mucho, pero que no podían hacer nada por mí”.
Aseveró que no hay ninguna excusa para tratar de esa manera a una persona discapacitada, cuestionó dónde está el trato humano, la educación y la sensibilidad hacia las grupos más vulnerables de la población.
Redacción.

