No le corresponde al Estado legislar sobre los reglamentos internos de las instituciones privadas, les corresponde velar por que los contenidos académicos sean de calidad en todas las escuelas y los padres de familia son responsables de la educación de sus hijos, no el estado, manifestó el vocero de la diócesis de Campeche, Gerardo Casillas González.
Luego que el Congreso del Estado aprobara que los niños y niñas no se le puede prohibir el acceso por su forma de vestimenta, corte de cabello y más.
En conferencia de prensa, afirmó que no le corresponde al Estado legislar sobre los reglamentos internos de las instituciones privadas, les corresponde velar por que los contenidos académicos sean de calidad en todas las escuelas. Esa intromisión coartaría lo privado de una institución. Son los padres de familia quienes después de analizar lo que cada institución ofrecen, deciden inscribirlo en aquella que, además de los contenidos académicos, ayude a formarlos de acuerdo con sus principios, valores y normativas.
El religioso indicó que toda institución pública o privada tiene acuerdos o reglamentos que se deben cumplir, mucho depende de su misión y visión para asentar las políticas institucionales. En el caso de las escuelas, tanto públicas y privadas, se esperaría de ellas que además de transmitir contenidos, cubrir planes y programas de estudios, promuevan una formación integral, ya que es el lugar ideal para inculcar valores y virtudes en las y los niños, desde las etapas más pequeñas como preescolar hasta nivel medio superior y superior.
Agregó que es en la familia y en la segunda casa, la escuela, donde se cultivan los valores que embellecen a cada persona y se proyectan en la sociedad como son: honestidad, respeto, puntualidad, disciplina, orden, generosidad, servicio, amabilidad, trabajo en equipo, limpieza, amor a la patria, a la naturaleza y a los demás compañeros, entre otros.
Además en cada escuela procura generar un acuerdo escolar o reglamento interno que ofrece a los alumnos y padres de familia quienes después de conocerlo, aceptan que dicha escuela haga equipo con ellos, la educación de sus hijos.
“Pero son los padres de familia quienes buscan la oferta educativa pública o privada, más de acorde a los valores y principios que desean inculcar a sus hijos. De ahí que no se puede uniformar a todas las instituciones educativas y mucho menos obligarles a ir contra sus principios y valores que han resguardado como un tesoro en varias generaciones”, afirmo.
Explicó que cuando se encuentra un trabajo inmediatamente se adquieren compromisos. Así los colegios pueden generar acuerdos que faciliten un sentido de pertenencia a la institución, normas que ayuden a generar hábitos que luego se hagan virtud en ellos como acudir bien peinados, con uniforme completo, llegar puntuales, etc.
Wilmer Delgado.

