Andrés Manuel López Obrador, Presidente de la República, dijo esta mañana en Acayucan, Veracruz, que las cosas en México han cambiado y comenzó la limpia de “malandrines” desde arriba, porque para eso votó la gente: para purificarla vida pública del país. También dijo que no aceptará intimidación de nadie en el combate al huachicol.
El jueves pasado, muy cerca de la Refinería de Salamanca, en Guanajuato, se reportó el hallazgo de una manta supuestamente firmada por el Cártel de Santa Rosa de Lima, donde se amenazaba al Jefe del Ejecutivo federal por su lucha contra el robo de combustibles en el país y se le exigía dar marca atrás. Ahí también fue hallada una camioneta con un dispositivo explosivo, reportaron las autoridades.
Ayer, expuso, comentaba en Minatitlán que había la mala costumbre de que los ricos no pagaban impuestos y cuando los pagaban tenían despachos que peleaban para que se los devolvieran.
“Usaban todas esas mañas”, dijo al explicar el caso de los accionistas de Modelo a los que la Suprema Corte de Justicia de la Nación prohibió devolver 35 mil millones de pesos de impuestos.
El robo significó el año pasado 65 mil millones de pesos, pero eso se acabó, dijo AMLO. Y aunque no está fácil, porque el programa está muy arraigado, se va a recuperar una buena parte de lo robado.
A los de arriba, afirmó, se les acabó el negocio “y no aceptó intimidación de nadie”, añadió el Presidente ante el aplauso de los veracruzanos.
Y se va a acabar la corrupción, se va a acabar la impunidad: ¡”Me canso, gansoooo!”, afirmó.
Agencias.

