Una ballena jorobada fue hallada a miles de kilómetros de su hábitat natural al morir en la selva del Amazonas en Brasil.
Científicos todavía investigan el misteriosos suceso, tras hallar el cadáver del gigantesco mamífero, que mide 11 metros de largo y seis de ancho, en medio de la maleza en la isla de Marajó, ubicada en la desembocadura del río Amazonas, según medios locales.
Según testigos, los biólogos iniciaron el rastro al observar una nutrida parvada de aves carroñeras que sobrevolaban la zona, los cuales estaban devorando los resto de la ballena.
A través de redes sociales, el Instituto Bicho D’agua, una organización que trabaja en la isla Marajó, dijo que es posible que el animal ya estuviera muerto cuando fue arrastrado a tierra durante las fuertes mareas, y el cadáver se encontró a unos 15 metros de la playa.
Desde entonces, un grupo de 10 biólogos de la organización han recolectado muestras de la carcasa para determinar las causas de la muerte.
Se estimó que la ballena tenía aproximadamente un año de edad, y se tiene la teoría que el animal perdió a su madre durante una migración.
The Maritime Herald sugirió que el animal pudo haber muerto al tragar plásticos marinos, y luego el cuerpo fue arrastrado a tierra por la marea o una tormenta.
Esta no es la primera vez que aparece una ballena en la región del Amazonas. En 2007, una ballena minke de 5,5 metros fue liberada, y luego murió, después de quedar varada en un banco de arena cerca de la ciudad brasileña de Santarem , a unos 1.600 kilómetros del océano Atlántico.
Agencias.