Con la tradicional procesión del Cristo Negro por las diversas calles del barrio sanromanero concluyeron ayer las fiestas de las rogativas, dedicadas al Señor de San Román.
Entre cánticos y alabanzas, un mar de creyentes acompañó al Santo Cristo por la calle Bravo hasta llegar a la calle Galeana para retornar sobre la Calle 12. La procesión fue encabezada por el párroco Martín Mena.
Con flores en mano, los creyentes alabaron en todo momento al Cristo Negro de San Román hasta su retorno a su santuario para después presenciar su regreso al altar después de 15 días de permanecer para la veneración popular.
La solmne procesión marcó el fin de las fiestas de las rogativas, que en este año cumplieron 150 años de celebrarse en nuestra ciudad. La próxima bajada del santo, se realizará el 21 de agosto, en el marco de las fiestas al Cristo Negro.
Wilmer Delgado Rojas
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