Vecinos del Camino Real en la capital campechana viven en la incertidumbre de qué pasará con sus viviendas por el proyecto del Tren Maya, pues aunque ya salió el fallo de la licitación del Segundo Tramo, en el que está incluido el municipio de Campeche, aún no les dan respuesta ni solución a sus demandas.
Como se recordará, hace unos días el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) anunció que la construcción del tramo 2 del Tren Maya estará a cargo del consorcio creado por Operadora Carso Infraestructura y Construcción (Cicsa) y FCC Construcción, del empresario Carlos Slim. La obra contará con un presupuesto por 18 mil 553.74 millones de pesos y deberá recorrer aproximadamente 235 kilómetros, desde Escárcega hasta Calkiní, y cuyos trabajos deberán iniciar en las próximas semanas.
Sin embargo, las cientos de familias que viven sobre las vías férreas donde el Tren Maya estaría pasando todavía desconocen su situación y viven con la incógnita de si los tendrán que reubicar o si podrán conservar su predio.
Al hacer un recorrido, EL EXPRESO constató el sentir de los afectados. En cada una de las viviendas se observó que los dueños mantienen colocados letreros donde dicen “SÍ A LA REUBICACIÓN DE LAS VÍAS FÉRREAS. NO A LA DESTRUCCIÓN DE NUESTRAS CASAS”.
Platicando con los habitantes del lugar, mencionaron que ONU-Hábitat todavía no les ha dado una respuesta, sino que únicamente escucharon las propuestas que tenían, y aunque les dijeron que podrían reubicarlos, nunca les dijeron ni dónde, el tipo de casa ni cuándo sería.
No obstante, el sentir fue uno sólo: aunque les paguen el valor de sus casas, no accederán. Tal es el caso de las señoras Deysi Borges y Sofía Collí, quienes manifestaron que no piensan renunciar a su patrimonio.
Otros vecinos externaron que aunque les paguen un millón de pesos, no piensan mudarse a una casa de Infonavit pues “no sabemos cómo están hechas, aquí los cimientos están bien”.
Gilberto Ávila.

