Organizado por la cadena NBC, y moderado por la presentadora de noticias Savannah Guthrie, Trump respondió preguntas durante 60 minutos desde el museo de arte Perez, con la bahía de Biscayne de fondo.

La noche empezó con preguntas de la presentadora acerca del coronavirus, particularmente pidiendo claridad al presidente acerca de su propio caso de COVID 19.

“No me sentía bien, no me sentía fuerte. Los médicos de la casa blanca son fantásticos, como te imaginaras, decidieron llevarme al hospital (…) no tuve neumonía, pero vieron mis pulmones diferentes, quizás un poco infectados (…) y luego me hicieron la prueba y dí positivo. No me acuerdo cuándo me hicieron la prueba del coronavirus. Me toman pruebas todo el tiempo, el día del debate no recuerdo si me hicieron la prueba (…) estaba en gran estado para el debate, en algún momento después del debate me sentí mal y me hicieron la prueba”, decía el Presidente Trump, intentando aclarar sospechas de que pudo haberse presentado al primer debate presidencial estando ya infectado.

Pero la conversación viró hacia el evento de nominación de la jueza Amy Comey Barret, en la Casa Blanca, donde se presupone que una decena de personas contrajeron el virus.

“Hacen muchas pruebas en la Casa Blanca (…) yo estoy de acuerdo con las máscaras, las uso. Pero el otro día salió un estudio de que el 95 por ciento de la gente que se contagia, usa máscaras. Lo cierto es que nos cuidamos mucho, pero algo salió mal en ese evento (…) Pero soy el Presidente, y no me voy a esconder. No voy a gobernar desde un bunker”, repetía una y otra vez Trump en clara alusión a la cautela de Joe Biden, sin siquiera nombrarlo.

Pero el objetivo de la noche era que Trump respondiera preguntas de votantes. La producción escogió a residentes del sur de la Florida, registrados para votar, que fueran republicanos, demócratas e independientes para que sean quienes cuestionen al presidente.

El evento del ayuntamiento del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se ve en un monitor de televisión en el restaurante Luv Child antes de las elecciones en Tampa, Florida.

Las preguntas fueron desde la pandemia hasta el costo de los cuidados de salud, pasando por la economía y la inmigración.

“Yo quiero un estímulo, los republicanos quieren un estímulo. El problema es Nancy Pelosi. A ella no le interesa la necesidad de la gente”, decía Trump cuando se le consultó por el paquete de ayuda financiera que Washington lleva debatiendo por meses.

Cuando se habló de los problemas raciales, Trump fue más enfático que en el primer debate al hablar del grupo racista denominado los Supremacistas Blancos. “Denuncio a los Supremacistas Blancos, llevo años denunciándolos. Pero no entiendo por qué no le preguntan lo mismo a Joe Biden, que se niega a condenar a Antifa”, afirmaba Trump trayendo a colación el grupo anarquista de izquierda.

“Hemos creado más empleos que lo que jamás se haya creado en este país (…) pero si Biden llega y aumenta los impuestos, incluso los de la clase media, que es lo que va a hacer, vamos a entrar en la peor recesión que se haya visto (…) hemos hecho un gran paquete de ayuda para los ingresos de la clase media, para protegerla. No podemos permitir que la destruyan”, respondía el candidato republicano cuando surgió la consulta acerca de la posibilidad de que Joe Biden cambie la ley impositiva aprobada bajo la administración Trump.

El tema de la candidata a la Corte Suprema, la jueza Amy Comey Barrett, fue otra de las preguntas de los votantes. “Un presidente es elegido por cuatro años, no por tres años. Fue la propia jueza Guinsburg quien dijo esto. Es mi deber constitucional hacerlo. Hubo situaciones similares 29 veces en la historia estadounidenses, y en las 29 ocasiones el Presidente nominó un juez”, argumentaba Trump antes de que la presentadora le recordara que en 2016 su opinión era diferente cuando en televisión dijo que Obama no debería nominar un juez de la corte suprema ocho meses antes de una elección.

“Vamos a ocuparnos de DACA, de los soñadores, de los inmigrantes y la ley de inmigración. Hemos construido el muro, porque queremos que la gente que viene, que venga legalmente”, respondía Trump cuando una de las personas presentes le consultó acerca del tema de la inmigración. El tema no se había tocado en el primer debate presidencial y se esperaba que los candidatos lo trataran durante su visita a Miami. Esta pregunta llamó la atención no solo por el tema, sino porque quien le realizó la pregunta –una señora de la tercera edad- piropeó al Presidente antes de empezar con su tema.

Hoy la ciudad del sur de la Florida recibió también al vice-presidente, Mike Pence, quién tuvo un evento dirigido a la comunidad cubano-americana, y entre la comitiva del presidente llegó su hijo, Eric Trump, que organizó una regata a favor de su padre.

En una semana, el 22 de octubre, se llevará a cabo el próximo debate presidencial. Esta vez, los candidato sí se verán cara a cara y lo harán por última vez, antes del día de la elección.

Agencias.