Tras lograr que los cargos contra Salvador Cienfuegos Zepada, ex titular de la Secretaría de la Defensa Nacional con presunto nexos con el narcotráfico, el gobierno mexicano recibió un paquete de evidencias recabadas por la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) con las que se logró su detención en Los Ángeles.

Sin embargo, el ex procurador General de la República, Ignacio Morales Lechuga, dio a conocer al periódico El Universal que la ahora Fiscalía General de la República tendrá que darse a la tarea de buscar nuevas pruebas en contra del ex funcionario porque resulta difícil que las presentadas por Estados Unidos sean validadas por la justicia mexicana.

Las principales evidencias recabadas son miles de mensajes de textos que Cienfuegos Zepeda habría intercambiado con integrantes de la delincuencia organizada. Sin embargo, el ex servidor público aseguró que “las pruebas fueron obtenidas, a la luz de nuestro Derecho, de manera ilícita”. Esto porque para haber interceptado estos mensajes tendría que haberse obtenido una autorización judicial.

Además, señaló como otro factor que el gobierno del país vecino no activó un acuerdo de cooperación judicial o de validación de pruebas con el gobierno mexicano, lo que para Morales Lechuga fue una clara muestra de suplantación de la autoridad mexicana.

“Esas pruebas, obtenidas de esa manera, deberán, a mi juicio, ser desechadas”, sentenció. Su argumento se basa en el hecho que ya ha sido recalcado por las autoridades mexicanas: los presuntos delitos del ex secretario habrían tenido lugar en el país.

Por otro lado, dijo al medio mexicano que Cienfuegos Zepeda debería ser juzgado en el fuero militar puesto que estas acciones supuestamente tuvieron lugar mientras se desempeñaba al frente de la Sedena.

Por otro lado, en entrevista con el periodista Manuel Espino, César Gutiérrez Priego, un especialista en Derecho Militar, aseguró que las pruebas no serían aprobadas por la justicia mexicana por haberse obtenido fuera del acuerdo bilateral.

A Salvador Cienfuegos se le relacionaba con el cártel de los Beltrán Leyva, con quien habría colaborado para enviar toneladas de droga a los Estados Unidos. La DEA emitió la acusación en la que, además, aseguraba que había recibido sobornos de Juan Francisco Patrón, el “H2” .

La presunta distribución de narcóticos se habría realizado en estados como Nueva York, Las Vegas, Los Ángeles, Ohio, Minnesota y Carolina del Norte. Además, la DEA lo acusaba de lavado de dinero producto de sus relaciones delictivas con el narco.

El “H2” se encontraba ligado a los Beltrán Leyva pues era el lugarteniente de una de las células relacionada con el grupo criminal hasta que fue abatido en un operativo de la Sedena en 2017.

La acusación en contra de Cienfuegos, quién también es conocido como “El Padrino”, fue asistir las operaciones del narcotráfico entre diciembre de 2015 y febrero de 2017. Sobre todo, se le acusaba de presunto lavado de dinero y de distribuir, fabricar e importar droga.

Cienfuegos también se habría asegurado de que las operaciones militares no tuvieran como objetivo principal al cártel. Más bien, pretendía que estos se enfocaran en los grupos criminales rivales.

Salvador Cienfuegos llegó al aeropuerto de Toluca, Estado de México, a las 18:40 horas de este miércoles procedente de New Jersey, reportó la Fiscalía General de la República (FGR). El arribo también fue confirmado mediante una carta a la jueza Carol Bagley Amon, donde se constaba que el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos transportó de manera exitosa al ex titular de la Defensa Nacional (Sedena).

Agencias.