Emblemáticos. Cada construcción, monumento o escultura da cuenta de los elementos que nos unen en un mismo sentir, pues son testigos mudos de nuestra identidad y también de la historia de la ciudad.
JOSÉ MANUEL ALCOCER BERNÉS
CRONISTA DE LA CIUDAD
Los símbolos son las representaciones perceptibles de una idea con rasgos socialmente aceptados, por ello nos identificamos en valores, metas, historia o cultura además de que nos permite distinguirnos de los demás y aglutinarnos en torno a ellos como ciudadanos para crear un sentimiento de pertenencia.
Para nuestro Estado, los símbolos que nos identifican como pueblo, lo que nos une en un solo distintivo y que nos permite sentirnos campechanos son el Himno y el Escudo.
El primero en congregarnos en una sola identidad fue el Escudo, que data del siglo XVIII y que hace 236 años, el rey Carlos III ennobleció a la Villa de San Francisco de Campeche con el título de ciudad y le concedió el derecho de poder contar con un escudo propio.
No fue fácil su obtención; los campechanos de ese entonces tuvieron que demostrar que la villa había aportado a la corona española su apoyo en la construcción de las murallas, en la elaboración de barcos, que su gente había defendido al imperio en su lucha contra los piratas y otras acciones más que dieran cuenta de la valía de sus habitantes. Por lo tanto, el sentimiento de merecer que la villa fuese ennoblecida con dicho nombramiento latía en los corazones de todos ellos.
Y así, después de varias solicitudes, el primero de octubre de 1777, el rey Carlos III otorgó a la Villa de San Francisco de Campeche el título de ciudad y su Escudo de Armas.
Territorio. Los 11 municipios albergan a cada uno de los simbolismos que caracterizan al estado de Campeche en su totalidad.
Después de muchos años y sucesos importantes en nuestra historia local, el 30 de diciembre de 1962, por decreto número 30 de la XLIV (cuarenta y cuatro) Legislatura del Congreso del Estado se aprobó que el Escudo otorgado por el rey se convirtiese en el emblema oficial de todo el Estado. ¿Qué motivo este decreto?, fue sin duda alguna el significado de dicho Escudo, pues en él se hace referencia a tres elementos importantes que son parte de nuestra historia, de nuestra identidad y de lo que significa para nosotros ser campechanos:
1) Las almenas. Son las fortalezas levantadas con el esfuerzo de quienes nos precedieron en la defensa de la villa, es ese cinturón de piedra que se erigió para protegernos de los enemigos. La muralla es parte nuestra y es por eso que se representa para recordarnos nuestro pasado.
2) Los barcos. Nos hablan de la tradición marinera de Campeche; son aquellos navíos que orgullosos cruzaron el Océano, construidos en los astilleros campechanos y que fueron el orgullo de la marina española, mexicana y campechana; barcos fabricados con maderas de las selvas de Campeche y, por último,
Atractivo. Construido desde los primeros años de la vida colonial, el Parque Principal es uno de los sitios más ‘campechanos’.
3) el Escudo está rodeado por el cordón de San Francisco, para honrar el nombre que le dio el conquistador a esta tierra, para recordar a los seráficos que se encargaron de evangelizar y de este modo perpetuar su nombre.
Si el Escudo fue la primera muestra de identidad para los campechanos, qué decir del Himno, cantado por primer vez el 16 de septiembre de 1899, en el Teatro “Francisco de Paula Toro” en presencia del entonces gobernador Carlos Gutiérrez McGregor y de la sociedad campechana que se congregó para escucharlo; Himno compuesto por Enrique Novelo y Leandro Caballero, es un canto donde se ensalza el sentimiento de liberalidad que ha estado presente entre los campechanos a través de su historia, del amor hacia el mar como parte esencial nuestra, de la tierra, del suelo feraz, de las luchas victoriosas; notas que elevan el orgullo de ser campechano.
El Himno y el Escudo representan para los nativos de este estado su identidad, el símbolo de Campeche en un sentido general, pues tan campechano es el que nació aquí como el nativo del Camino Real, de Los Chenes o de la Región de los Ríos; no hay quien no añore esta tierra cuando se encuentra lejos porque sólo unos acordes o una imagen en el horizonte marino nos hace pensar en ella.
Sin importar la ubicación geográfica, todos nos sentimos orgullosos de esta tierra porque símbolos como los que celebramos este mes nos recuerdan que desde el pasado hasta el futuro dejamos impresa nuestra campechanía.


