En estas fechas, Campeche debería estar respirando un ambiente inigualable de esta, orgullo y tradición frente a miles de visitantes. Lo que pintaba como un año abundante en turismo, derrama económica y posicionamiento de nuestro estado a nivel nacional e internacional se ha tornado en un año casi normal que solo tendrá algunos eventos alusivos a la renovación del calendario maya. Si bien la Secretaría de Turismo ha adelantado que habrá una cifra sin precedente de visitantes nacionales y extranjeros a nuestra entidad cuando se cierre el 2012, lo cierto es que se ha desaprovechado una enorme oportunidad para apuntalar a nuestra entidad. No es un secreto que los últimos meses se ha registrado una escasez severa de recursos como nos lo han dejado en claro las autoridades gubernamentales y esto ha repercutido inevitablemente en todos los ámbitos.

Sin embargo, a nosotros los campechanos nadie nos amarró las manos para no proyectarnos ni mostrar nuestra riqueza cultural. Bien se pudieron haber establecido convenios con empresarios grandes o transnacionales a n de promover eventos, rutas turísticas, vendimias e incluso tianguis bajo el sello maya y de Campeche. Pareciera que nos cerramos espacios de para un evento que sólo se da cada 5 mil años. Nuestra actitud –parecería- ha sido la de esperar a ver qué hacen los diferentes niveles de gobierno para entonces dar un paso adelante. No decimos que no vayamos a rescatar nada estas fechas; pero sí pudimos haber abierto nuevos canales. Tenemos un potencial más grande que otros estados, pero le sacamos muy poco provecho.

TUMBABURROS

Che Cu (Sust. propio). Apellidos de los que seguramente muchos se han de avergonzar, tras ver los actos vandálicos de un sujeto que se hace llamar ‘líder’, pero que en realidad no es más que un extorsionador y vividor que dice luchar a favor de los campesinos y desposeídos de nuestro estado.

Coordinación (Verb.). Figura notablemente ausente entre los titulares de al menos dos dependencias de gobierno para las festividades del Año Maya y que ha quedado al descubierto por la falta de presupuesto. Acción que debe ser recordada a los funcionarios públicos a fin de no cometer yerros.

Newstown (Sus. Propio). Nombre de una pequeña localidad del estado norteamericano de Connecticut, escenario de una de las peores masacres que se recuerden en décadas. Lugar que vuelve a ser un recordatorio para los estadunidenses de que la ley de armas seguirá siendo su peor enemigo.