Cuando algún funcionario menciona la palabra transgénico o productos agrícolas genéticamente modificados, siempre habrá posturas encontradas. No en balde, el debate tiene más de 50 años y nunca ha habido un consenso, excepto el que estos alimentos son cada vez más consumidos por miles de millones de personas cada año. La reciente visita a Campeche del nuevo titular federal de la Sagarpa fue aprovechada para recordar lo que no todos los mexicanos tienen presente cuando se sientan a la mesa: que una parte –en algunos casos todos- de los productos tienen manipulación genética y no por ello los condena a morir de manera inminente.
Fue a mediados del siglo pasado cuando se empezó a plantear la posibilidad de emprender una revolución alimentaria, pues al ritmo en que crecía la población, el campo sería insuficiente para alimentar a poblaciones crecientes y demandantes de más alimentos.
Así se dio la Revolución Verde que no fue otra cosa más que el uso de variedades mejoradas de maíz, trigo y otros granos de primera necesidad en zonas agrícolas de Estados Unidos. Gracias a ella, se evitaron hambrunas.
Los alimentos transgénicos jamás detendrán su paso ante la nunca satisfecha demanda de alimentos. Esta es una realidad y el que el titular de la Sagarpa nos haya dicho que México importa estos productos no tiene por qué asustar. A diferencia de hace décadas, hoy los científicos nos orientan acerca de los riesgos y beneficios del consumo de estos alimentos. Es una realidad de la que nadie debe asustarse… pero tampoco confiarse.
TUMBABURROS
Black hawk (Sust. propio). Nombre de una sofisticada nave utilizada generalmente para misiones de alto riesgo y que podría tener su base de operaciones en nuestro estado a fin de vigilar lo que sucede en la Península. Muestra de que se combate a delincuentes con alta tecnología.
Ceteg (Acron.). Siglas de la disidencia magisterial en el estado de Guerrero y que ha puesto a prueba la firmeza y la diferencia entre las acciones legales de protesta y la violación al libre tránsito de las personas. Agrupación nefasta que lo único que enseña es cómo holgazanear y quejarse.
Transgénicos (Sust. común). Dícese así a los productos que todos los días consumimos sin darnos cuenta con tal de saciar nuestro apetito, pero que algunos montan protestas contra ellos, cuando se acuerdan o algún funcionario les recuerda que somos altos importadores de ellos.
