Para algunos ya terminó la “luna de miel” con la administración federal del Presidente Enrique Peña Nieto. Los siguientes días son definitivos para su administración y para el país que pretenden diseñar. Mientras corre el tiempo Peña y su equipo más cercano deshojan margaritas al conteo de “podremos, no podremos”. Estas son algunas desventajas que enfrenta el actual presidente de México.
-Peña Nieto es actualmente el presidente en funciones segundo peor evaluado por los mexicanos. Al hacer un análisis sobre las aprobaciones y las desaprobaciones de los últimos cinco presidentes en sus primeros meses de gobierno, Consulta Mitofsky informó que quien llegó mejor a su primer año de gobierno fue Carlos Salinas, con 70% de aprobación; seguido de Felipe Calderón, con 66%; Vicente Fox, con 62%; Peña Nieto con 56%, y Ernesto Zedillo que sólo logró 44% (tras el desastre económico del 1995). Peña es hoy un mandatario incomprendido.
-Por mucho que Peña Nieto y su gabinete intentan explicar la división de poderes en el país, los ciudadanos lo involucran directamente en la liberación de la francesa Florence Cassez, de la absolución de Raúl Salinas de Gortari, del narcotraficante Caro Quintero y de la condonación de la deuda a Televisa por 3 mil millones de pesos. Con esto, en el ánimo de los ciudadanos impera un cuestionamiento severo al sistema de justicia que se aplica en el país. Estos hechos ocuparon más tiempos en la opinión pública que el lanzamiento de la Cruzada contra el Hambre, el apoyo a madres solteras y/o la pensión a personas mayores de 65 años.
-Peña Nieto NO es visto como una figura que lleva 9 meses en el poder, sino más bien como un mandatario que ya lleva 6 años y 9 meses gobernando el país. Con una docena de medios de comunicación a su favor, durante el tiempo que gobernó el Estado de México, parecía que “co-gobernaba” al país junto a Calderón. Una excesiva exposición mediática lo sobreexpuso ante millones de mexicanos que hoy parecen tener la idea de que Peña lleva tiempo en el poder y no que está recién desempacado en Los Pinos.
-Con el ánimo de impulsar las reformas que necesita el país, Peña Nieto abrió demasiados frentes al mismo tiempo en el país. Tras la reforma laboral y de comunicaciones, le siguió con una ráfaga de propuestas que no saldrán a la luz de la noche a la mañana y de la que no hay un consenso claro en la opinión pública. La reforma educativa, energética y fiscal ocuparán por muchas semanas los titulares. Peña debe entender que el país no se administra y gobierna solo con los medios de comunicación y 500 diputados que levantarán la mano en nombre de un “Pacto por México” que el ciudadano de a pie aún no entiende para qué sirve. Hay muchos frentes abiertos al mismo tiempo, y pasar la opinión pública por alto llevará no a una marcha ni a cinco, provocará 100.
-Con el ánimo de asentar en la ciudadanía la imagen de un político maduro, con experiencia y con autoridad, hoy quieren desmontar de la opinión pública la imagen de hombre apuesto, bronceado y piel tersa. Ya no cuidan sus canas, ya no hacen ridículos photoshop a sus fotografías y ahora lo presentan más natural, como es, como está, como un hombre que está envejeciendo. “Qué cansado y viejo se ve Peña”, dicen ahora las mismas damas que hace unos meses lo veían atractivo. Desmontarlo del figurín y presentarlo tal cual es ha sido un cambio brusco que se relaciona más con el desgaste físico que provoca el poder que con su madurez natural.
-Peña Nieto, el priista más joven que ha llegado al poder en México, también paga por las cuentas, la trayectoria y la historia de su partido. En su condición de presidente, si su partido gana una elección fue “porque se la robó”, si en cambio el PRI la pierde fue porque la “negoció”. Sacudir a su partido de un historial que en 12 años panistas no pudieron borrar de la mente de muchos ciudadanos es una desventaja que el mandatario tiene políticamente.
En diciembre pasado habló de 10 ejes en los que concentraría su administración:
1. La convicción de que no hay otra vía legítima para alcanzar el poder o conservarlo que las elecciones libres, equitativas y democráticas. Las elecciones de julio último fueron las elecciones más violentas del México moderno.
2. El clamor contra la corrupción; la exigencia de transparencia y rendición de cuentas en todas las instancias del gobierno. (Las modificaciones a la ley de transparencia es un retroceso a la existente).
3. El compromiso universal con los derechos humanos, el Estado de derecho, la igualdad ante la ley. (Pendiente).
4. La solución a la baja calidad de las instituciones de justicia y seguridad pública. (A espera de que se cumpla un año con la actual estrategia de seguridad).
5. El imperativo moral de combatir la pobreza: seguridad social universal y clases medias mayoritarias y homogéneas. (Cruzada contra el Hambre es el inicio de este eje).
6. El rechazo a toda política de déficit público, desequilibrios macroeconómicos y discrecionalidad en el gasto público. (El crecimiento económico previsto en diciembre era de 3.4, hoy es de 1.4 y descontando).
7. Una cultura pública contraria a monopolios y oligopolios. (Por definir estrategias a seguir).
8. Apertura a las ventajas de la globalización, el libre económico y la integración económica con América del Norte. (Por definir. Los logros de integración han sido mejor recibidos en Asia que en Canadá y EU).
9. Rechazo a la violencia y exigencia de un Estado fuerte capaz de contenerla, dando seguridad a los ciudadanos. (Espera de beneficios de la estrategia de seguridad).
10. Una potente aspiración de crecimiento económico, oportunidades, empleos, creación de riqueza y prosperidad. (Por definir y concretar).
El camino de Peña Nieto es largo, aunque parece que sí lleva muchos años en el poder, al menos como presidente lleva solo nueve meses. ¿Cuestión de tiempo? Sí y de un mejor equipo de Comunicación Social que destaque cuáles son sus propósitos. Ver al presidente en cuanta página de internet se abra, en promocionales de radio o televisión, no es suficiente. Ya no tienen que seguir vendiendo a un candidato, la tarea es más compleja, tienen que explicar cuál es el proyecto. La imagen de Peña ya no vende.

