Tan triste como reflexivo, el desalojo de los docentes del Palacio Legislativo y de Gobierno debe conducir obligadamente a definir un nuevo marco de negociación para los conflictos sociales en nuestro estado. A muchos se les olvida que la política es el arte de negociar, y en él se cede y se da. Que no se vuelva a repetir nuestro 11-S.
Al que le llovió en serio es al diputado José Manrique Mendoza, cuyo futuro se ve más sombrío que el cielo en estos últimos días. Nada más hay que asomarse a los comentarios que le dejaron en las redes sociales y en la página de Internet de este rotativo por sus afirmaciones de que a los pobres no les alcanza para tener una mascota y mucho menos para pagarles sus croquetas, que serían gravadas con el IVA. El diputado por el Distrito II, uno de los más activos en las redes sociales, debe tener mucho cuidado el día que visite las colonias de su demarcación no vaya ser que los vecinos ¡le echen los perros!
El que dio el Grito por anticipado fue el secretario de Finanzas, Tirso R. de la Gala, quien seguro ya le está echando cabeza a los mensajes que dirigirá próximamente a los campechanos, pues de los impuestos a los refrescos ningún campechano se salvará, ya que quedará al criterio de los gobiernos de los estados aplicarlo. Lo que no sabes es si el Grito fue de espanto o de alegría porque de alguna manera las arcas estatales se llenarían.
Pues sí, quedó confirmado. La secretaria de Turismo, Vania Kelleher, avaló lo publicado la semana pasada en este espacio de que su dependencia no está apoyando a la producción de la telenovela, excepto con el transporte. Lo que más extraña es que con el anterior secretario, Luis Augusto García, nunca hubo este tipo de quejas cuando nos visitaba alguna televisora o productora de cine. Una de dos, o realmente la austeridad está pegando fuerte o alguien está haciendo su guardadito.
El gobernador ya no está viendo lo duro sino lo tupido. Dicen aquellos que lo conocen que anda muy agobiado con las marchas de maestros, quienes le exigen rendir cuentas, pues temen que los fondos se hayan perdido misteriosamente en las arcas del gobierno. Lo raro es que este mandatario estatal del Sureste ande tan preocupado, pues no hay mejor solución que transparentar las cuentas y ya. Pobre gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, ¿pues quien creían que era?
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aldozavala




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