Burberry se encuentra en el centro de una nueva polémica. La firma pidió disculpas tras presentar -durante su desfile en la Semana de la Moda de Londres-, un buzo que simula tener una soga colgada alrededor del cuello. Una de sus propias modelos criticó (a través de Instagram) la falta de sensibilidad de la marca británica y logró que la prenda sea retirada de la colección.

“Sentimos profundamente el sufrimiento causado por uno de nuestros productos presentados en nuestra colección otoño-invierno 2019”, expresó mediante un comunicado Marco Gobetti, director ejecutivo de la empresa. “Aunque el diseño estaba inspirado en la temática náutica, ha sido un gesto insensible y cometimos un error”.

La modelo Liz Kennedy denunció a la marca sentenciando: “El suicidio no es moda. No es glamuroso ni atrevido”, y añadió, dirigiéndose directamente a Riccardo Tisci, el director creativo de Burberry: “No puedo comprender cómo pueden permitir que un atuendo que parece llevar una soga al cuello salga a la pasarela”.

Kennedy aseguró que se arrepiente de haber participado del desfile y contó cuál fue su reacción inicial al ver el suéter: “Salí de las pruebas de vestuario extremadamente engañada después de ver este look (aunque no lo llevé yo misma)”.

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La maniquí resaltó la falta de criterio que tuvieron al promocionar una prenda que evoca recuerdos de “los espeluznantes linchamientos del pasado”; y que además es un producto dirigido a la juventud.

También reveló que el personal de la marca se estaba burlando de la prenda, e incluso “colgaron una de las cuerdas del techo (para ver cómo sería el nudo) y se rieron”.

“Cómo pudo pasarse esto por alto y pensar que estaría bien hacerlo especialmente en una línea dedicada a las chicas jóvenes y a la juventud”, cuestionó Liz. “Hay cientos de maneras de anudar una cuerda y eligen hacerlo como una soga, ignorando completamente el hecho de que estaba colgando del cuello”.

Kennedy explicó en su relato que intentó hablar con un responsable del tema, pero que le respondieron: “Es moda. A nadie le importa lo que está pasando en tu vida personal, así que guárdalo para ti misma”. Liz reconoció que aunque el hecho sí la afecta personalmente (porque sufrió un episodio de suicidio en su familia), “este es un asunto mucho más grave”.

Gobetti, por su parte, aseguró que le pidió disculpas a Kennedy y a Tisci, aseverando que “sentía profundamente el daño provocado por una de las prendas de su show el domingo”, y que jamás fue su intención ofender a nadie. “Esto no refleja mis valores ni los de Burberry y hemos retirado el artículo de la colección. Me aseguraré de que no vuelva a suceder jamás”.

Agencias.