Mientras el PRI celebra el triunfo del domingo en Coahuila e Hidalgo y se emociona ante las elecciones del 2021, Morena justifica su derrota y los partidos de oposición sueñan con despertar porque el tricolor les hizo ver que el partido oficial no es invencible.

Como se recordará, el pasado domingo se realizaron elecciones en los estados antes mencionados, de por sí ya bastiones priístas, partido que logró conservarlos mediante una votación que arrasó en las urnas: En Coahuila, el tricolor se llevó 16 de 16 distritos locales, mientras que en Hidalgo ganó 32 de 84 municipios, 16 más de los que actualmente gobierna.

Ante ello, el dirigente estatal de ese partido, Ricardo Medina Farfán, señaló que los resultados del domingo dejan ver que el PRI le apostará al todo por el todo en el 2021 y pronosticó que se llevarán el “carro completo”, pues el organismo avanza como una fuerza política con empuje y arrastre.

En el otro bando, el del partido oficial, la dirigente estatal de Morena, Patricia León López, reconoció el triunfo del PRI, pero justificó la derrota con la pandemia, la dirigencia nacional acéfala y la “compra de conciencias”, en vez de aceptar la falta de resultados del gobierno de ese partido.

En cambio, quienes vieron en la derrota de Morena un sueño de triunfo fueron los opositores PAN y PRD, quienes afirman que el domingo se demostró no que el PRI está de vuelta, sino que Morena no es invencible, sobre todo debido a los malos resultados del partido en el poder.

Gilberto Ávila.