Editorial
Columna invitada
Ricardo Rodríguez Dives
Consultor en Turismo y Competitividad Económica
@rrdives

Cada quien su tiempo

Voces, Jueves 8 agosto, 2013 a las 12:46 pm

“La falla de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes.” -Winston Churchill

Están por concluir cuatro años de gestión del actual gobierno del estado y con la presentación del informe de actividades del día de ayer, podemos decir hemos comenzado el tiempo preciso para hacer el “sprint” que permita cerrar de la mejor manera los trabajos y acciones que se emprendieron acorde a lo planeado y no planeado también.

Escuchamos de manera incansable, una y otra vez, sobre el gran potencial que tiene Campeche de sus riquezas naturales, hidrocarburos, agua y mar, historia y cultura, clima, suelo, posición geográfica estratégica y por supuesto su gente.

Somos definitivamente una entidad excepcional en el gran mosaico de regiones que conforman México, y con circunstancias muy particulares que han hecho complejo el camino hacia el desarrollo y crecimiento pleno, pese a todos esos tesoros y riquezas que posee.

Pero para Campeche nada ha sido fácil, muy acertadamente se ha repetido de muchas maneras en diferentes ocasiones.

La visión del cierre del sexenio, es de llamar la atención, la tiene muy clara nuestro gobernador, se han hecho importantes obra en infraestructura física y social por toda la geografía de los once municipios y se espera el cierre de las más trascendentales al termino de los próximos 24 meses. Pero hay otras líneas de trabajo tan importantes y significativas como la obra pública. Es muy difícil pensar la generación de beneficio social sin antes desarrollar la economía, y eso también se ha expuesto con claridad.

Habría que preguntarse si la visión, tiempos y disposición también la tiene clara el equipo del ejecutivo estatal.

El reto es muy grande y el entorno no es favorable. Campeche tiene circunstancias muy especiales que limitan muchas posibilidades de agilizar gestiones, a la vez que cada día es más castigada por la manera como se distribuyen los recursos hacendarios por parte de la federación.

Por ejemplo, el hecho de que el Gobierno de la República comience apenas su primer año de funciones y Campeche esté en el ocaso de un cuarto año de administración hace muy compleja la alineación de planes y estrategias lo que limita la capacidad de gestión de los recursos que se necesitan.

El gobierno federal está apenas concluyendo su etapa de planeación y definiendo cuáles son sus obras e inversiones prioritarias. Así también, los programas que se implementarán en todo el país llevan un desfase en contraposición de los tiempos que se siguen en nuestro estado. Campeche tiene prisa, no solo por los tiempos que corren, sino porque la situación económica y social propia de la entidad así lo apremia.

Estamos envueltos en un círculo vicioso al no tener el alineamiento necesario con los programas y acciones federales y las locales. Los análisis y planes que se hacen para solucionarlos siempre se distorsiona porque que no es lo mismo hablar y realizar gestiones con los que van entrando que con los que se que están de salida. Muchas entidades del país, incluso, han ajustado sus periodos de gobierno para que coincidan con los periodos del gobierno federal. Esta situación se repite en el caso de los congresos locales y el Congreso de la Unión.

Si a las complejidades de la sincronización de las prioridades nacionales y locales le sumamos el factor de los tiempos políticos, entonces estamos hablando de una combinación algo caótica. Los dos años que nos queda del actual sexenio se nos reduce a casi nada entre las pre-campañas de todos los que aspiran a algún cargo, los tiempos formales de campaña y las elecciones. Y todo eso ya lo estamos viviendo en nuestra entidad, con un reloj y calendario realmente adelantado y mucho trabajo por concluir y resolver.

Es por ello la importancia de que el equipo de colaboradores del gobernador esté concentrado en lo que es realmente importante para el ciudadano común, para todos aquellos pobladores de Campeche que tienen prisa de las obras y las acciones, porque son los que se registran en esa problemática que reflejan los indicadores económicos y sociales.

Si bien tenemos una baja tasa de desempleo, no es una tasa cero, existen desempleados; si tenemos índices de marginación y pobreza por abajo de la media nacional, es bonito verlo en la gráfica pero para esas personas, seres humanos que radican en nuestra entidad, el hambre, la salud, educación, seguridad y vivienda, aun les lesiona, y la calidad de vida no ha llegado a ellos. Todo eso no puede esperar a campañas políticas, planes de gobierno o que los astros se alineen, son factores de inmediatez que requieren de mucha sensibilidad social por parte de nuestros gobernantes.

El mensaje del gobernador fue muy preciso, deja en claro que no va a desperdiciar ni un minuto del valioso tiempo que le queda a su sexenio y me pareció escuchar: ¡todos a trabajar!