Editorial
Editorial
Redacción
@ExpresoCampeche

Corporaciones de seguridad y los derechos humanos

Voces, Martes 4 noviembre, 2014 a las 9:17 am

Pedir 50 años de cárcel para los policías asesinos de un ciudadano no es ningún mérito para nadie, es la aplicación de la ley en sus términos más estrictos.

Pero en esa medida se puede resumir la actuación del Estado ante un hecho tan lamentable como el sucedido en Bolonchén de Rejón. La actuación rápida, eficaz, firme y decisiva de las autoridades estatales encabezadas por el gobernador Fernando Ortega Bernés marcan la diferencia con lo que sucede en otras partes del país, donde los ciudadanos han sido o siguen siendo víctimas de los propios agentes de seguridad.

Campeche está muy lejos de ello, es está de más decirlo. Pero tampoco se puede negar, porque las propias autoridades del sector así lo han reconocido, que las corporaciones de seguridad son las más denunciadas ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos por la violación a las garantías de las personas, por abuso de autoridad o por irregularidades en su actuación.

Y en este tema siempre sale a relucir el problema protección de derechos-uso de la fuerza. Al fin y al cabo, los agentes de seguridad son elementos contratados para formar parte de la fuerza pública. ¿Hasta dónde deben o pueden llevar esa actuación? Ese es el dilema y para ellos existen los protocolos.

Lo difícil aquí es identificar la delgada línea entre los permitido y lo legal y el abuso y la violencia. Y por ello la aplicación de la justicia a quien está encargado de proteger la integridad de las personas se ve entorpecida. Tenemos que reconocer también que, en este sentido, la aplicación de una autoridad genera incofnormidad, y la inconformidad molestia, y la molestia agresión, a la que siempre se aplica una respuesta.

Por eso es tan importante lo que ayer el propio Ortega Bernés señalaba: la formación familiar de los elementos de seguridad, su personalidad, sus principios, sus valores, su ética, su moral.

¿No todos son buenos en la viña del Señor? No. No todos. Y por eso existe una jerarquía de mando. Por eso existen siempre autoridades superiores. Estar atentos a este tipo de situaciones, identificar casos de riesgo, eliminar desde un inicio cualquier sospecha de problemas en el futuro, siempre será la mejor manera de prevenir hechos tan lamentables como el ocurrido en Hopelchén.

TUMBABURROS

Cine (Sust común).  Se define como el séptimo arte y representa a una gran y multimillonaria  industria que no da acceso a los nuevos talentos. Pero que en ocasiones, como aquí, se realizan festivales para impulsar a los noveles cineastas que pujan por un lugar destacado en la actividad.

Socorrito (Dim./Sust. propio). Dícese de una ancianita dedicada a la venta de diarios y revistas y que la mayoría de la gente ni ayuda ni voltea a ver… salvo cuando sufre algún accidente y entonces sí, se desata la euforia colectiva de lamentos.

Abusivo (Sust. común). Dícese de líderes charros que año con año vuelven a la cargada y exigen aumentos de salario imposibles de conceder, pero que están acostumbrados a pedir mucho, para que al final les den lo que originalmente pensaban.