Tiene formación como contador público y se ha desempeñado en diversos campos que van desde la docencia hasta la consultoría financiera, pasando en diversos momentos por el periodismo. Actualmente es vicepresidente de la Fundación Avanza.
En ocasiones siento que el país se nos está desmoronando entre las manos, la economía no repunta, el salario mínimo que desde su nombre dice que es lo mínimo requerido para subsistir no es otra cosa más que unidad de medida para sanciones pero no da para lo que su nombre dice, lo mínimo para sobrevivir. 52 millones de mexicanos en pobreza; niños “jugando” a la violación o al secuestro; todo mundo viendo series que retratan la vida de narcotraficantes como si fuera lo mejor que existe.
En ocasiones siento que nos estamos haciendo pedazos, pasamos a lado de una persona que necesita nuestra ayuda y no volteamos pues no es nuestro problema; vemos cómo aquellos que juran servir se sirven a sí mismos olvidándose de la promesa dada; la corrupción está dentro de nuestro sistema envenenándonos de manera lenta y dolorosa.
Cuando éramos niños, todos queríamos ser superhéroes que salváramos al mundo, médicos, bomberos, astronautas, policías y en algún momento de nuestro desarrollo dejamos de creer, de soñar, de esperar que nuestras acciones salven lo que nos rodea.
Hoy, la vocación se rinde ante el interés y vemos que hay maestros que son maestros por las plazas, que los policías son policías porque no había otra opción. Sin embargo, el lunes vi un rayo de esperanza, vi cómo la vocación de policía investigadora podría encontrar un cauce. El lunes la Fiscalía General del Estado de Campeche, el Instituto Tecnológico de Chetumal y la Dirección General de Educación Tecnológico Industrial firmaron un acuerdo general de colaboración en áreas de Seguridad Pública y Procuración de Justicia. No es una firma cualquiera, es, por el contrario, darle herramientas a los que tienen la vocación, no solo es profesionalizar en técnica sino académicamente a los que serán nuestros investigadores, es decir, se identificará desde jóvenes a los que quieran serlo y se les seleccionará, educará y tratará como profesionistas en su área.
Para poder confiar en nuestras instituciones necesitamos a las mejores personas en los mejores puestos, necesitamos darles herramientas a los que nos deben de proteger y qué mejor que dárselas a los que tienen la vocación de hacerlo y darles la mejores para que su actuar sea el que esperamos todos, el que necesitamos todos, el que rogamos todos.
Parecerá simple el realizar un acuerdo, al fin, son solo firmas, pero en realidad hacer un acuerdo de colaboración que sea interestatal y que pretenda ser una plataforma para la capacitación a distancia, que sea la primera, que busque ser parteaguas y romper un círculo vicioso que parecía imposible de romper.
Retomar la confianza ciudadana en sus autoridades no es cosa sencilla pero si enfrente tienen a personas que pueden dar el ancho que se necesita será mucho más sencillo, se abrirá la posibilidad de profesionalizar a aquellos que necesitan por sobre todas las cosas ser profesionales, se capacitará a los que necesitan ser capaces y se tendrá lo que se necesita.
Esta firma puede ser el inicio de algo mucho más grande, puede ser el volver a confiar en aquellos en los que necesitamos confiar, en los que nos sirven y protegen. Es tener a los que tengan vocación en donde nos urge que la tengan pues arriesgar sus vidas para proteger y servir no es para culpar, es para alabar y reconocer. Se necesita técnica y la tendrán, se necesitan estudios y los tendrán y se necesita certeza y… la tendremos.




Palabras Altisonantes
