De arrogante, altivo y amenazante describieron líderes de distintos credos religiosos de la entidad la actitud del presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, el morenista Héctor Malavé Gamboa, quien primero los discriminó al evitar recibirlos en la sede del Poder Legislativo y luego les dijo que sus inconformidades por la reforma a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia no serán escuchadas, porque el cambio a la ley va porque va, sin importar sus opiniones, pues Morena usará su mayoría para aprobarla.

Para dirigentes católicos, evangélicos, mormones, adventistas, anabaptistas y otros, presentes en la reunión, la iniciativa de reforma es un peligro para su libertad de credo, de conciencia y culto y una intromisión del Estado en asuntos de la fe.

La reforma busca introducir el concepto de Violencia Simbólica, que los religiosos consideran una amenaza para sus libertades y, aunque no están en desacuerdo con el fondo de la iniciativa, piden una precisión en el concepto de la misma, que podría tergiversarse para afectar sus enseñanzas, a lo que Morena se ha opuesto.

Dijeron que Morena se está ganando el rechazo de todos los grupos religiosos y, de continuar con su actitud soberbia y aprobar la reforma sin cambios, habrá consecuencias en próximas elecciones.

Los dirigentes, entre los que se encontraban el Pbro. Alfonso Durán Moo, presidente de la Comunidad Evangélica del Estado; Nicte-Ha Aguilera, representante de  Mas Vida Más Familia; Pbro.  Efraín Rosales, presidente del Consejo Interreligioso del Estado, entre otros, narraron cómo Malavé Gamboa, a nombre de Morena y del Gobierno de Layda Sansores, los discriminó como ciudadanos y les dijo que su opinión no contará en nada al momento de votar, porque su partido aprobará la reforma, sin más.

Los dirigentes advirtieron que los fieles tomarán en cuenta la postura morenista a la hora de votar en los próximos comicios.

Redacción.

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