Ni a Layda Sansores ni a Morena le interesa el bienestar de la ciudadanía, pues aprovechó un conflicto legal entre particulares para atacar a sus adversarios políticos, sin importar usar la fuerza pública para ello.

Ayer, decenas de elementos policiacos y agentes ministeriales, subordinados a la Secretaría de Protección y Seguridad Ciudadana (SPSC) y la Fiscalía General del Estado (FGE), respectivamente, clausuraron nuevamente el Centro de Salud Municipal a bajo costo del Ayuntamiento sin ninguna orden judicial.

Cabe recordar que apenas el pasado viernes, elementos de la FGE, que encabeza Renato Sales Heredia, se prestaron a hacer un ‘embargo’ del inmueble, pues hay un litigio entre una empresa yucateca y el exalcalde prófugo Eliseo ‘N’, sin presentar ninguna orden. Incluso, hasta llevaron preso al encargado de la farmacia presuntamente por retirar sellos de clausura ‘oficiales’ que ni siquiera existían.

Esta historia se repitió ayer por la mañana, pero de forma excesiva y preocupante. Agentes ministeriales de la FGE acudieron para desalojar a trabajadores y ciudadanos que iban a buscar medicamentos y ser atendidos por los médicos que ahí laboran. Una vez más no presentaron ningún documento ni orden judicial para el desalojo.

Los mismos trabajadores exigieron a los ministeriales mostrar el documento para que puedan proceder, pero simplemente se limitaron a guardar silencio e ignorar las peticiones.

Minutos más tarde, llegaron Alan Vera y Horacio Guzmán, apoderados legales del Ayuntamiento de Campeche, junto con la directora del DIF Municipal, María Asunción Caballero May, y presentan el oficio de comodato del inmueble, vigente hasta el año 2024; no obstante, continuó la negativa por parte de los agentes.

La misma población comenzó a gritar “¡QUE LA ABRAN!”, y cada vez era más la gente que estaba abarrotando la farmacia del Ayuntamiento; unos llegaban con receta en mano y en compañía de adultos mayores para pedirle de favor a los elementos de la FGE dejen a un lado la política y permitan acceder a medicamentos que no hay en los hospitales, pero no hicieron caso.

Era tal el enojo de la gente, que se tuvo que solicitar la presencia de policías de la SPSC que encabeza Marcela Muñoz Martínez, llevando equipo antimotines y vallas metálicas para blindar el Centro de Salud Municipal.

Redacción.

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