Un espectáculo infernal que lleva 50 años ardiendo
En medio del desierto de Karakum, un cráter gigante ha estado ardiendo sin descanso durante más de medio siglo. Este fenómeno único, visible desde kilómetros de distancia, ha fascinado a viajeros de todo el mundo.
El hoyo de 70 metros de diámetro y 20 metros de profundidad se originó en 1971, cuando geólogos soviéticos accidentalmente perforaron una bolsa de gas metano durante una exploración.
Iris, de 83 años, habla con franqueza sobre su divorcio de Mohamed, de 37 años: “Tenía 45 000 euros en el banco…”
Un propietario toma una decisión radical y original para castigar a un inquilino moroso
De accidente soviético a atracción mundial
Los científicos, preocupados por el riesgo de envenenamiento, decidieron encender el gas pensando que se extinguiría en pocos días. Sin embargo, las llamas nunca se apagaron, convirtiendo el lugar en un espectáculo nocturno que ilumina las dunas del desierto.
A pesar de las estrictas regulaciones de Turkmenistán para visitantes, el sitio se convirtió en un destino místico para los aventureros más decididos.
Un desastre ambiental que ya no se puede ignorar
Turkmenistán ostenta el récord mundial de super-emisiones de metano, un gas que contribuye aproximadamente al 30% del calentamiento global desde la revolución industrial.
Las autoridades turkmenas finalmente reconocieron que este brasero eterno daña tanto la imagen del país como el medio ambiente, además de desperdiciar valiosos recursos naturales exportables.
La batalla por apagar las llamas
Turkmengaz, la empresa estatal a cargo, asegura haber reducido la intensidad de la combustión a un tercio. Sin embargo, la compleja geología del desierto de Karakum, con sus capas de gas intercaladas, complica el proceso de extinción.
Los expertos luchan contra un fenómeno que ha desafiado todos los intentos de control durante más de 50 años.
El fin de una era turística
El cierre del cráter tendrá un impacto significativo en el turismo local. Muchos visitantes extranjeros viajaban específicamente para contemplar este espectáculo único, considerado la joya de los escasos circuitos turísticos del país.
La decisión de apagar las “Puertas del Infierno” representa un equilibrio entre beneficios económicos, preocupaciones ambientales y pérdidas turísticas.
Conclusión
Las “Puertas del Infierno” de Turkmenistán pronto serán solo un recuerdo, un testimonio de cómo los imperativos ambientales y económicos pueden superar incluso a las maravillas más espectaculares creadas por el hombre. Su extinción marca el fin de una era y simboliza el cambio de prioridades en un mundo cada vez más consciente del impacto ambiental. Aunque el cráter quedará en silencio, su historia seguirá ardiendo en la memoria de quienes tuvieron la suerte de presenciar este fenómeno único.
Artículos similares
- Un multimillonario lleva años enviando árboles en secreto por barco a una isla privada, pero ¿por qué?
- Descubre qué agencias crearon el espectacular show en el Estadio Banorte: ¡Sorprendente revelación!
- ¡Navidad en CDMX! Descubre las mejores actividades para este 25 de diciembre
- Desierto de Taklamakan: 600 000 trabajadores movilizados para hacer retroceder el desierto… pero este detalle oculto del proyecto sorprende incluso a los expertos
- ¿Comprar jerseys a 300 pesos o enfrentar multas millonarias? México en la disyuntiva por la piratería del Mundial 2026

Anabel Hernández es periodista especializada en hechos insólitos, curiosidades de la vida cotidiana y esas historias que vale la pena contar para entender lo que sucede en el mundo. Apasionada por las tendencias virales, los fenómenos sociales y los relatos que sorprenden, explora con mirada crítica y sentido humano lo extraordinario dentro de lo común. En Expreso Campeche, comparte esas notas que despiertan conversación, con un estilo ágil, cercano y lleno de curiosidad.
