Podría haber una razón precisa por la cual existe una amplia cifra de suicidios en la entidad que podría estar relacionado con el grado de infelicidad e insatisfacción de los campechanos.
De acuerdo con los Resultados de Bienestar Subjetivo vinculados a mediciones de bienestar objetivo y por entidades federativas, un ejercicio denominado BIARE Ampliado que toma en cuenta no solo bienes y servicios para medir el nivel de satisfacción con la vida, los campechanos viven infelices e insatisfechos por diversas razones, entre las que se encuentran el bajo nivel económico o la falta de empleo.
El estudio se basa también en la medición de bienes intangibles como la autonomía personal, el sentimiento de logro, de seguridad, los afectos, la familia, los amigos (bienes relacionales) o el sentimiento de propósito en la vida.
En la muestra de mil 398 viviendas campechanas, que se tomó como base para la realización del estudio en la entidad, arrojó que a pesar que el PIB per cápita es el cuarto mayor del país, también es la octava entidad con los índices más bajos de insatisfacción entre su población, lo que representa la desigual distribución de la economía.
En general, la calificación que el BIARE Ampliado otorgó a Campeche en cuanto a felicidad y satisfacción fue de 7.7, solamente por arriba de siete entidades más.
A pesar de que en cuanto a seguridad ciudadana el estado se encuentra por encima de la media nacional (5.93) con una calificación de 6.16, en los rubros de vida familiar y satisfacción con la vida es donde se encuentra el meollo del asunto.
En cuanto a vida familiar, el estudio otorgó una calificación de 8.89, cuando la media nacional es de 8.92, pero en el rubro de satisfacción con la vida los índices son preocupantes, con una calificación para el estado de 7.77, cuando en promedio para el país la calificación es de 7.95.
De las 32 entidades federativas, los promedios más altos de satisfacción con la vida los registran las entidades como el Distrito Federal, Chihuahua, Tamaulipas, Baja California Sur, Baja California, Querétaro, Nuevo León y Durango; mientras que las ocho con los promedios más bajo corresponden a Campeche, Guerrero, Aguascalientes, Veracruz, Morelos, Michoacán, Puebla y Oaxaca.
Del total de 80.7 millones de adultos en el país, 3.6 millones se consideran muy insatisfechos con su vida y 9.8 millones insatisfechos, frente a 32.5 millones que se consideran satisfechos y 34.8 millones muy satisfechos.
De un total de 100 situaciones consideradas por las que puede atravesar un individuo adulto, las asociadas a los niveles más altos de satisfacción y balance anímico o afectivo son: el no presentar condiciones de pobreza y vulnerabilidad; el participar de las redes sociales; el haber tenido un ascenso o un aumento de sueldo y el confiar en cinco o más amistades.
Por su parte las asociadas a los niveles más bajos de satisfacción con la vida y de balance afectivo son el no confiar ni en un solo familiar, el no tener amistades, el considerar que su nivel de vida actual es inferior al de su niñez, el considerar que no ha tomado decisiones importantes en la vida y, sobre todo, el que la drogadicción esté presente en el hogar.
Para el caso de la entidad, el nivel de insatisfacción e infelicidad de los campechanos podría repercutir en las altas cifras de suicidios, sobretodo tomando en cuenta que Campeche es uno de los estados con mayor problemática en esta cuestión, tomando en cuenta su densidad de población.
Algo que también se ha observado en otros levantamientos BIARE es que el promedio de satisfacción con la vida de la población masculina es ligeramente superior al de la población femenina.
Dos aspectos sobresalen al registrar un nivel de satisfacción claramente por encima de los demás: la vida afectiva y, sobre todo, la vida familiar. Por contraste la satisfacción con el país y con la seguridad pública se ubican en el otro extremo.
De un total de 100 situaciones consideradas, algunas de las cuales han sido representadas en lo gráficos anteriores, cabe destacar las cinco que se asocian con los niveles más altos de satisfacción con la vida y asimismo de balance anímico. En primer término el no presentar ni pobreza ni vulnerabilidad económica sitúa en los niveles más altos; les siguen quienes participan en las redes sociales (twitter en particular), el confiar en 5 o más amistades; el haber tenido un ascenso o un aumento de sueldo y el no haber tenido que enfrentar serias adversidades en la vida completan el conglomerado.
Por su parte las cinco situaciones asociadas a los niveles más bajos de bienestar subjetivo son en primer término el que haya drogadicción en el hogar.
Otras dos situaciones de los niveles más bajos son el experimentar un nivel de vida inferior al que se tuvo en la niñez y el no confiar en ningún familiar quedando muy cercanas entre sí; destaca también en el conglomerado de los cinco promedios más bajos el no haber tomado decisiones importantes en la vida (percepción de falta de libertad personal) y el no tener amistades.
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