El párroco del Santuario del Cristo Negro de San Román, Martín Mena Carrillo, indofmó que tras el incidente suscitado de agresión a una señoras, son los colaboradores encargados de mover la imagen del Cristo, quienes se han apuntando de manera voluntaria a ser vigilantes.

Lo anterior con el fin de evitar otro caso de este tipo, pues como santuario no cuenta con un recurso destinado para seguridad.

“Si tuviéramos un recurso o nos dieran uno lo haríamos con gusto, esto porque la Iglesia vive de la caridad del pueblo, sin embargo, solidariamente hay colaboradores que se encargan de mover al Cristo Negro, que se ofrecieron a estar atento por cualquier cosa”, puntualizó.

De igual manera, el sacerdote hizo un llamado a las autoridades de la Secretaria de Seguridad Pública del Estado (Sspcam), para que vigilen más seguido las inmediaciones del Santuario.

Eunice Cruz Molina.