Hoy es un domingo importante. Tras la reforma electoral del 2007 se unifican en un mismo día todos los comicios que anteriormente tenían lugar a lo largo de un año.
De este modo, hay elecciones en 15 entidades, que representan el 37% del padrón electoral nacional y se decidirá quiénes ocuparán mil 750 puestos de elección popular. Nada más y nada menos.
En números más precisos se eligen: 1316 alcaldes en 14 entidades, 432 diputados locales en 14 entidades, 1 gobernador (el de Baja California) y 1 elección local extraordinaria para diputado por el principio de mayoría relativa en el distrito XVII en Sonora. Por eso nuestra suma da 15 entidades. La fuente para las cifras fue tomada de la página web del Instituto Federal Electoral. Aunque la organización de las elecciones compete a los institutos electorales de los estados porque no se eligen cargos federales.
Para los analistas internacionales destaca la violencia como tema preocupante ya que sostienen que se pone a prueba la capacidad del gobierno para garantizar la seguridad en el país. El argumento se basa en que candidatos han sido asesinados, secuestrados o amenazados de muerte en días pasados. Los partidos de oposición, PAN y PRD, que acuden en coalición en algunas zonas del país han pedido al gobierno que las Fuerzas Armadas custodien la tranquilidad de la jornada electoral. Ante esta situación la Procuraduría General de la República (PGR) desplegará por primera vez un número significativo de agentes en los puntos detectados como focos rojos, que a su vez, contarán con el apoyo de la Policía Federal, el Ejército y la Marina especialmente en los Estados de Durango, Oaxaca, Puebla, Veracruz y Tamaulipas.
Para los analistas nacionales nuestra lectura es más pragmática aunque no se desestima lo anterior. Este es el primer examen en las urnas de la gestión del presidente Enrique Peña Nieto que ya lleva siete meses en el poder, escenario al que se suma la lucha política entre los partidos más representativos como son el PAN y el PRD. El PAN acusa al PRI de volver a viejas prácticas para ganar las elecciones con un discurso que se da con una profunda división al interior del mismo PAN y al mismo tiempo dentro de un marco más amplio de la agenda consensuada del Pacto por México. Quizás también habrá que ver qué pasa con los acuerdos de caballeros, no porque quieran quebrarlos sino por las cuestiones internas de los partidos. Por lo tanto, también habrá que estar atentos a qué grupo se queda con la batuta al interior del PAN y qué pasa en el PRD. El PAN elige dirigencia a fin de año y el PRD a comienzos del próximo, y las dirigencias podrían dar continuidad o no al pacto. Pero probablemente el pacto se acabará cuando acaben las reformas, cuestión que estas elecciones podría confirmar o refutar. Nuestra interpretación se inclina hacía la primera opción basada en que para que salgan las reformas, especialmente la energética, es necesario repartir el pastel equilibradamente. No conviene arrasar con todos los cargos. Recordemos que no se renueva el Congreso de la Unión.
En esta elección el PAN se juega el control de Baja California, estado que gobierna desde hace 24 años y donde la mayor parte de las encuestas apuntan a un empate con el PRI. En alianza con el PRD, también con divisiones hacia su interior, los sondeos de opinión en Aguascalientes, Oaxaca, Quintana Roo, Sinaloa, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, inclinan la balanza hacia la oposición, mientras que en Tijuana, Coahuila, Chihuahua, Durango, Hidalgo y Tamaulipas el PRI se posiciona como la opción más fuerte.
El punto es que los resultados de hoy van a marcar un rumbo, pero especialmente medirán el impacto de la popularidad del presidente Peña Nieto. Además, más de 30 millones de mexicanos están citados a las urnas y como en todas las jornadas electorales habrá que esperar a ver los niveles de abstencionismo o de participación ciudadana, y analizar los motivos de fondo que explican una u otra tendencia del comportamiento ciudadano.
Sin embargo, sea cual sea el resultado que arrojen las elecciones, tendremos que prestar atención a cómo se reacomodan las fuerzas políticas para llegar al 2015, que es donde se dará la verdadera competencia con elecciones para gobernador en ocho Estados de la República y de la Cámara de Diputados. Pero, eso es en el mediano plazo; en el corto, veremos la continuidad o tropiezos del Pacto por México.
La conclusión es que hoy se presenta un escenario muy importante para definir el mapa político del país, para medir fuerzas y dimensionar la capacidad de operación política del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.
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Rogelio




Columna invitada
