
¡¡Hola!!
Bien dicen que si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría. Esto, aplica en todas las áreas y ámbitos posibles.
En lo profesional, cuántas veces hemos escuchado que si fulano o perengano tienen tal o cual puesto, es por palanca y porque no se lo merecen. La mayoría de las veces lo asociamos con la política, aunque ahí hay mucha tela de dónde cortar y de ese rubro mejor ni hablar.
En el entorno personal, si eres mujer y por el solo hecho de serlo, la envidia de otras mujeres sale a relucir. Si eres hombre es poco más difícil de notar, pero siempre la tiña se asoma de alguna u otra manera.
En términos banales, las mujeres somos muy dadas a envidiar lo que otras mujeres tienen. Porque están flacas, porque están más guapas, porque se visten mejor, porque sus amigas son más buena onda, porque tienen mejor relación con su familia. En fin, una sarta de tonteras, disculpe Usted la expresión, que sólo hacen que inconscientemente, las que están envidiando, salgan más perjudicadas. Sí, y muy perjudicadas. ¿Por qué? Porque con sólo estar tirando mala vibra en contra de alguien, no se dan cuenta el daño que se hacen a ellas mismas. Una persona que envidia lo que otros tienen, no es más que una persona infeliz con lo que tiene a su alrededor. No es una persona agradecida, y eso, la amarga de alguna manera. Que feo vivir el día a día con esa actitud.
En estos días de vacaciones que pasaron, la envidia también salió a relucir. De ésta, uno no se escapa nunca. Que si algunos salieron de viaje, porque salieron. Que si otros se quedaron aquí, porque se quedaron. Que si a unas les queda mejor el traje de baño completo que el bikini, porque no bajaron de peso. Que si a una se le nota que atiende mejor a sus hijos que otras, es porque seguro que algo anda mal. ¡Qué cosa! A todo le buscan. Si ven a alguien feliz y se ríe, seguro anda fingiendo. ¡Dios de mi vida! Así tal cual lo está leyendo, así pasa en esta vida tan maravillosa que tenemos y que unos se la amargan porque quieren.
Las personas que uno ve sonreír, a las que le va bien en su trabajo, a las que disfrutan su día a día, a las que son agradecidas con lo que tienen, porque así lo han luchado, son las personas que menos perciben a la gente mala vibra que hay a su alrededor. Y eso, es lo que le da más coraje a los tiñosos.
Relájese, no envidie lo que tiene el de enfrente. Recuerde que en esta vida se trabaja por lo que se quiere y de esto mismo se obtienen recompensas.
Bien dice una amiga que cuando uno envidia se pone feo. Y no lo dudaría. Nadie con ésta postura se ve muy guapo que digamos. Creencias de cada quien.
Así que ya lo sabe, no hay que envidiar. No existen fundamentos para hacerlo. Dedíquese a Usted mismo y a todo lo que le compete. Léase trabajo, familia y lo personal. Vivirá muy tranquilo, contento y hasta guapo (por aquello de la creencia de mi amiga).
Les mando besos. Nos leemos el próximo domingo.
Ba-bye!!
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El Grinch
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javier
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Adrián Cab
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asco de articulo
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tony
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Jonas



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