Rubén Aguilar Valenzuela
Convicciones
Rubén Aguilar Valenzuela
Licenciado en Filosofía, maestro en Sociología y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Iberoamericana. Tiene estudios de comunicación en el Iteso (Guadalajara, Jalisco) y de Desarrollo Institucional en el Inodep (París, Francia). Ha publicado una quincena de libros sobre temas relacionados con la educación y el análisis económico, político y social.
@RubenAguilar

Las tareas del PAN

Voces, Miércoles 21 mayo, 2014 a las 9:33 am

Gustavo Madero Muñoz (58) estará al frente del PAN los próximos 18 meses, tiempo en el que habrá nuevas elecciones en el marco de las reformas estatutarias de ese partido. En la secretaría general lo acompaña Ricardo Anaya Cortés (35). Pienso que las cuatro grandes tareas de la nueva dirección del PAN son:

• Que a las leyes reglamentarias que faltan, telecomunicaciones y energética, se incorporen las propuestas del PAN y se respete el espíritu de la reforma constitucional. El partido, en el marco de la negociación con las otras fuerzas políticas, no puede permitir que en éstas se camine hacia atrás. El sector del panismo ahora derrotado ha manifestado, en el discurso, estar en contra de las reformas, pero al momento  de votar las ha impulsado. En esta ocasión debe ocurrir lo mismo.

• Superar la disputa interna y la fragmentación que se percibe en el partido, pero sobre todo darle rumbo y orientación clara. La impresión generalizada es que no hay una definición precisa del rumbo a seguir y que en la concepción de muchos temas va a la zaga de la evolución y cambios culturales de la sociedad mexicana. El partido, por lo mismo, no resulta atractivo para sectores amplios de las mujeres y los jóvenes. Para consolidarse y crecer no basta con ganar elecciones. Debe de haber una propuesta.

• Garantizar la selección de buenos y competitivos candidatos a las nueve gubernaturas que estarán en juego en el 2015, lo mismo que las 500 diputaciones federales y cientos de alcaldías. La influencia de la dirección en la elección de los candidatos será decisiva. El PAN está obligado a ganar tres o cuatro de los gobiernos estatales, ser la primera o al menos la segunda fuerza en la Cámara de Diputados  y hacerse de un considerable número de las alcaldías en disputa.

• Dar entrada a los puestos de dirección a jóvenes con nuevas ideas y formación política y profesional. Con consistencia ética y visión de futuro. Hay una capa grande de panistas, viejos y jóvenes, anquilosada que ya no responden con su visión y formación, tampoco con su manera de entender la política, a la nueva realidad del país. Esa gente dificulta el avance del partido. Tiene que haber un relevo generacional y de ideas. Ese grupo debe hacerse de la dirección del partido en la próxima contienda interna dentro de 18 meses.

El triunfo de Madero, con una ventaja amplia que lo legitima, unido a que ya no se puede reelegir, abre un espacio para que tome decisiones audaces y asuma riesgos, en la línea de transformar al partido y de superar inercias conservadoras, que contribuyan a que el PAN se ponga al día y empate con el proceso de evolución de la sociedad mexicana. El presidente del PAN y el secretario general tienen una oportunidad única, para hacer historia. De ellos depende.