El tema del caso del exalcalde Carlos Ernesto Rosado Ruelas es y debe seguir siendo un tema evidentemente legal y jurídico. Traspasar los límites a lo político sólo evidenciaría la insana costumbre de muchos gobiernos de perseguir a sus detractores.
La declaración de la presidenta municipal Ana Martha Escalante Castillo sobre el caso debe de ser replicada por todos los directores de la Comuna que tienen que ver con el caso, pero, sobre todo, aplicada por los tribunales.
Y debe de ser así por la simple y sencilla razón de que así como no sería justo que el panista fuera sancionado por una simple y censurable persecución política, por un revanchismo injustificado, tampoco sería ni honesto ni justo ni aplaudible que librara las sanciones correspondientes de haber cometido irregularidades en el ejercicio del poder público, más aún cuando se trata de un político activo que quiere seguir participando en procesos electivos.
Pero no sería nada raro que pasara una u otra forma. Los ciudadanos demasiados ejemplos tenemos tanto de impunidad como de revanchismo. Y eso es lo que mantiene la actitud de hartazgo y de repudio hacia este tipo de procesos.
Por eso es muy importante que el Ayuntamiento de Campeche observe puntualmente lo señalado por Escalante Castillo. Sin declaraciones de más, sin salirse de los límites de lo legal, sin pretender hacer lo que el mismo Rosado Ruelas hizo cuando llegó al gobierno pese a haber prometido una investigación y sanción a sus antecesores que habrían cometido otras ilegalidades.
Justo es que una autoridad investigue y sancione a quien no cumplió la ley, a quien fue contra ella o a quien abusó de ella, lo que implica una grave traición conto a los ciudadanos como a su propio juramento al asumir el cargo.
Pero la impunidad acostumbrada, la simulación, el revanchismo, el interés político han hecho extraviarse a muchos y servirse del poder, ora para someter a sus rivales ora para proteger a sus amigos.
Si Ruelas violó la ley, debe ser castigado en forma ejemplar. Si no lo hizo, la actual administración debe parar sus intenciones. Pero la política y la ley, como hemos visto, no siempre se llevan. Hoy, que el caso está en los tribunales, los campechanos esperamos una justa, pronta y clara observancia de la ley.
TUMBABURROS
Condición (Sust. común). Disposición que establecen las distintas partes en un acuerdo. Imposición de una persona a una autoridad para otorgar alguna ayuda o beneficio. En política cuando un alcalde condiciona programas a cambio de votos…. y luego por qué los amarran.
Molestarse (Verbo transitivo). Sentirse levemente ofendido. Actitud tomada por empleados de una cabecera municipal, quienes quemaron papeles de la Comuna, por no recibir sus salarios tres días después de la quincena.
Fianza (Sust. común). Cantidad de dinero para asegurar el cumplimiento de una obligación o pago. Dinerito a desembolsar por un chofer ebrio que desgració a una familia.




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