Sin duda alguna el reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) referente a Campeche es notoriamente bueno y, aunque hay indicadores en los que aún falta mucho trabajo por hacer, el hecho de que seis de ocho hayan quedado entre los primeros lugares a nivel nacional hablan de que se va por el camino correcto.
Salud, Participación Ciudadana, Medio Ambiente, Empleo, Seguridad e Ingreso, fueron los rubros mejor calificados por la organización internacional. Sólo la Educación y el Acceso a Servicios se encuentran en la medianía o, de plano, en los últimos puestos.
Sin embargo, lo que la OCDE no pudo calificar es el grado de penetración de esos indicadores, la sensación de su aplicación a pie tierra.
Es decir, no se puede decir que en las comunidades rurales se tenga un gran acceso a los servicios de la salud y, en ocasiones, ni siquiera en la capital campechana, aunque los esfuerzos sean visibles. Tampoco se puede decir que en medio ambiente existan estrategias efectivas y eso los campechanos de esta ciudad los vivimos día a día.
Es cierto, tampoco estamos en el otro extremo, pero no podemos tapar el sol con el dedo ni echar las campanas al vuelo por un informe que, aunque real, lo vemos de una manera lejana o sombría.
Sobre todo porque esos niveles de bienestar reflejados por la OCDE no son palpables para miles de campechanos. Si acaso, podríamos decir que eso es lo que siente una parte de la población, pero estamos muy lejos de poder generalizar y mientras esos factores no sean equitativos nunca podrán ser plenamente satisfactorios.
Necesitamos, por ejemplo, que esos niveles de empleo que refleja la OCDE se conviertan en mejores empleos, bien remunerados, formales, dignos. Y eso es lo irreal. Miles de campechanos están en el subempleo, en la informalidad o en el autoempleo y carecen de las prestaciones y protecciones de ley.
TUMBABURROS
Virus (Sust. común). Agente infeccioso constituido por material genético. Mortal cuando es poco estudiado y se carece de cuadros clínicos, tratamiento y vacunas, aunque autoridades del sector lo minimicen y lo vean como algo lejano.
Fallas (Sust. muuuy común). Defecto material de una cosa. Suele ser frecuente en obras que se hacen a prisa, mal planeadas y peor ejecutadas, por lo que luego de terminadas suelen regresar a colocar ‘parches’.
Mala paga (Frase). Dícese de quien contrae deudas o compromisos financieros y no tiene responsabilidad para con sus acreedores. Incluye a veces a algunos partidos políticos que tienen que ser desalojados para que paguen su renta.
Y esa es la parte que nos está faltando. Creemos que los indicadores son muestra de que se avanza, de que se trabaja, de que hay rumbo, pero definitivamente hay que reforzar esfuerzos para que esos niveles de bienestar puedan ser visibles, palpables, puedan aterrizar en todos los campechanos.




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