Luego de la celebración por el nombramiento de Calakmul como Patrimonio Mixto de la Humanidad, ahora nos queda una realidad innegable: son pocos, muy pocos, los campechanos que conocen o han ido alguna vez a esa zona arqueológica o conocen la Reserva de la Biosfera.
Y ese fue, precisamente, una de las debilidades del expediente remitido a la Unesco y que por poco resulta negativo: la poca vinculación, la mínima relación, identidad, integración que existe entre los campechanos y el sitio natural y cultural.
En un sondeo realizado por EL EXPRESO, se corroboró que algunos ciudadanos, sobre todo los jóvenes estudiantes, han ido alguna vez a Calakmul, pero otros, la mayoría, sólo han escuchado hablar de él, otros no lo conocen y hay quienes dicen que les gustaría conocerlo pero carecen de los medios para hacerlo.
Y eso es algo tan grave como criticable. Le presumimos una joya al mundo, se lo ‘vendemos’ como un producto de calidad, con características únicas, excepcionales, dignas de recibir una protección especial por ser un legado para todo el mundo… ¡pero aquí son cientos, miles, los que no lo conocen, los que nunca han ido, los que no son capaces de ubicar, imaginar, relacionar, el título con la realidad de Calakmul.
Y aquí también tiene que ver una cuestión de oportunidades. El área patrimonial se encuentra muy alejada de todos lados, de la capital, de los municipios oriente y del occidente del estado, llegar allá significa, además de tener vehículo y costear el viaje, un fuerte desembolso por el pago de acceso, tanto al ejido como al INAH y hasta a la Conanp.
Pero no sólo es eso. Es, sobre todo, una falta tremenda de una labor de promoción y difusión, de concientización, de educación histórica, cultural, medioambiental.
Hace falta que el Gobierno del Estado, que la Secretaría del Medio Ambiente, la Semarnat, Conanp, ONG’s y todas las partes involucradas realicen campañas más agresivas, de largo aliente, mejor enfocadas, que logren que los campechanos realmente valoremos este nombramiento y que realmente no sintamos orgullosos de este logro, no sólo porque nos dicen que tenemos que sentirnos orgullosos, sino porque sabemos de qué se trata, porque entendemos la justicia del título, porque sabemos, conocemos y hemos estado ahí.
TUMBABURROS
De vida o muerte (frase). Expresión que da a entender cuando algo llega a su plazo final y no hay mañana. Eso ocurrirá con una oncena de jugadores mexicanos hoy, cuando enfrenten a un conjunto croata de muy pocas pulgas.
Operativo (Sust. poco común). Dícese de una acción dirigida a conseguir un objetivo específico, como el combate a la venta clandestina o ilegal del alcohol y que, por primera vez, se aplica parejo en la ciudad.
Sorpresivo (Adjetivo). Que sorprende, que se produce por sorpresa, algo inesperado… como un título de la Unesco muy difícil de conseguir, pero que la buena gestión de último momento ayudó a ganar.
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Minaluaztekatl Vazquez Hernand




Editorial
