Sin duda alguna, los planes para aplicar en Campeche el programa francés ‘Ciudad Sustentable’ es una buena noticia, sobre todo porque especialistas en diversas ramas del urbanismo, que han replicado sus experiencias en distintas ciudades alrededor del mundo, nos ayudarán a solventar graves rezagos y graves problemáticas de la capital campechana.
Pero, independientemente de lo que ello nos cueste, pues esa parte aún no está en discusión, y de los años que se lleve aterrizarlo, la pregunta que queda en el aire es si la cultura y la actitud de ciudadanos, pero también de las autoridades, va a sufrir la misma cantidad y profundidad en los cambios.
Tener una ciudad nueva, pero mantener viejos hábitos y costumbres que han llevado a nuestra ciudad a no salir de sus atavismos, malas prácticas y mantener anacronismos, sería como comprar un Mustang y operarlo como un vochito.
¿Qué haremos, por ejemplo, con extensas áreas verdes si los pocos camellones que un día tuvieron jardines hoy lucen estériles y endurecidos tanto por la falta de mantenimiento como porque nadie los respeta?, ¿Cómo tener un transporte público eficiente, moderno y de calidad, si se permite a los empresarios imponer sus reglas a los operadores, no hay sanciones ejemplares, se tolera la violación de la ley y los ciudadanos tampoco cuidamos las unidades?, ¿Cómo mantener un mejor sistema de manejo de residuos si por un lado las autoridades no colocan botes de basura suficientes ni enseñan a separar los deshechos,?
Parece algo banal , pero no lo es. El proyecto constructivo, la arquitectura de la nueva ciudad, la reingeniería de servicios, tienen que ir de la mano con una campaña de concientización de largo aliento que, obligue a los servidores públicos a cumplir y hacer cumplir la ley y que permita que los campechanos modifiquemos nuestras costumbres, cambiemos nuestras malas prácticas y mejoremos nuestras actitudes.
Si logramos esto, no habrá ninguna otra ciudad del mundo, con Vivapolis o sin ella, intervenida por los expertos franceses o no, que se pueda comparar a la nuestra.
TUMBABURROS
Firma (Sust.común). Rúbrica que una persona pone al pie de un escrito. Apoyo que, digan lo que digan, un pseudolíder consiguió en mayor cantidad para lograr su candidatura que lo que necesitaron el PRI, el PAN y Morena juntos para ratificar a sus abanderados.
Chantaje (Sust. común). Presión o amenaza que se hace sobre una persona para sacar algún provecho de ella. Dícese de la ‘técnica’ que aplica un dirigente sindical para coercionar a las autoridades municipales en defensa de un ‘compañero’ que ni siquiera va a trabajar.
Feria (Sust. común). Instalaciones en que se exhiben cada cierto tiempo productos… o empleos. Sitio en el que se puede acudir para buscarse una ‘chambita’. No recomendables para abogados, médicos, arquitéctos, ingenieros y demás profesionistas.




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