Sin duda alguna, luego de ocupar los últimos lugares en la desaparecida prueba Enlace, que una organización como Mexicanos Primero señale que Campeche se encuentra ubicado entre los seis estados del país con la mejor calidad y desempeño educativos, es un gran logro que no se le debe escamotear a las autoridades estatales.
Pero también es cierto que, si bien las condiciones de la educación en la entidad pueden estar mejorando, la cobertura educativa y la calidad de los servicios educativos no es igual en todos los rincones del estado.
Entre 2008 y 2014, el porcentaje de estudiantes que obtuvo un desempeño Bueno y Excelente en Matemáticas, pasó de 15.8 a 39.3, un salto importante aunque aún no satisfactorio. Pero eso indica que se va por el camino del crecimiento.
Este ejemplo muestra que el rumbo de la educación se va corrigiendo y las carencias se van subsanando.
Pero el secretario del ramo, José Farías Maldonado, tiene una tarea mucho mayor que mejorar la calidad educativa que se imparte en las aulas. De hecho, no tiene por qué ser un reconocimiento, procurar que así sea es su obligación y por ese trabajo le pagamos todos los campechanos.
Y si bien, si la calidad educativa va a la alza, según señaló Mexicanos Primero, un organismo de al sociedad civil y, por tanto, libre de sospechas o estigmas de las mediciones realizadas por instituciones públicas, no podemos estar satisfechos si vemos que en el interior del estado, en todos los municipios, existe un rezago importante.
Apenas a fines del año pasado, la directora del Instituto Estatal de Educación para los Adultos (IEEA), Margarita Duarte, reconoció que no se habían cumplido las metas de alfabetización.
También vemos cómo los recursos que se destinan al mejoramiento de la infraestructura educativa son disparejos. Mientras aquí se construyen escuelas ‘modelo’, con millonarios fondos públicos, en las zonas rurales existen escuelas que carecen de las herramientas básicas.
Ahora, el reto de la Seduc y de Farías Maldonado es, primero, sostener y elevar aún más la calidad de la educación que se imparte en las aulas campechanas, pero también que esa calidad se vaya extendiendo poco a poco y no se concentre en zonas urbanas.
La educación es para todos. Es un derecho inalienable y una obligación constitucional de las autoridades. La educación tiene que salir del discurso hueco y vacío de la política y centrarse en la realidad y en el centro de la vida pública.
TUMBABURROS
Basura (Sust.común). Desechos que arrojan ciudadanos inconscientes y que no son bien canalizadas por las autoridades y que inundan y contaminan calles, ecosistemas y bahía de Campeche. Desperdicios que hasta los partidos políticos arrojan a las calles, incluyendo a aquel que usa como bandera el cuidado del medio ambiente.
A huevo (Frase). Dícese del slogan de un partido político que usa el morbo para llamar la atención al no tener propuestas llamativas ni importantes, pero que su dirigente nacional afirma que no hay nada de malo en usar palabras aprobadas por la Academia de la Lengua.
Pacífico (Adj./Sust.). Dícese de un estado en donde “nunca pasa nada”, aunque en los últimos días se hayan disparado los crímenes y la violencia.




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