La limpieza de huesos en el cementerio de la comunidad de Pomuch, es una tradición milenaria que se ha convertido un atractivo turístico, anualmente frecuentado por visitantes de todas las partes del mundo, que acuden a presenciar el ritual que realizan los familiares de los difuntos.

Los que puedan visitar la comunidad de Pomuch, en Hecelchakán, no se van a arrepentir, pues podrán disfrutar de sus tradiciones, gastronomía y costumbres, más en estas fechas de Día de Muertos, en donde los pobladores acuden al cementerio del lugar a realizar la limpieza de huesos de sus familiares que se les han adelantado al más allá.

Es en este colorido lugar, se puede observar que las familias abren las criptas para sacar las cajas que contienen los huesos de sus familiares para limpiarlos meticulosamente con una brocha en mano. Posteriormente, realizan la limpieza de la tumba, la pintan, le colocan flores y veladoras.

Luego proceden a realizar el cambio de paño blanco que, con meses de anticipación bordan con nombres de los fallecidos o flores, otros son pintados a mano, para luego acomodar en el osario o caja de madera cada uno de los huesos que van limpiando con delicadeza.

Los visitantes o turistas que acuden a presenciar este ritual quedan asombrados, pues se trata de una costumbre única de la civilización maya que aún prevalece en Pomuch.

Los familiares manifiestan que realizar esta tradición es algo normal, pues no hay que tener miedo, ya que, es como si estuvieras limpiando alguna reliquia, aunque otras personas contratan a una persona que realice la limpieza de huesos y solamente observan.

Los sepultureros de la comunidad señalan que este año al registrarse bajos casos de Covid esperan un mayor número de turistas y locales, para que disfruten de todas las festividades con motivo de la celebración de los Fieles Difuntos.

Wilmer Delgado.

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