Angélica Ek  y Feliciano Ucán, apicultores mayas de Hopelchén se encuentran en La Haya, Países Bajos, para dar testimonio -ayer y hoy- ante los jueces del Tribunal Internacional contra Monsanto por graves violaciones a los derechos humanos de sus comunidades derivado de los productos que dicha empresa desarrolla y comercializa en México. Se trata de una iniciativa de la sociedad civil para que Monsanto se responsabilice por violaciones a derechos humanos, crímenes contra la humanidad y ecocidio.

Ayer sábado desde las 8:30 a.m. hora de México se pudo ver en línea a través del portal http://es.monsantotribunal.org/Startpagina-es-mt la ponencia de los representantes mayas.

En el año 2012 Angélica y Feliciano, de la mano con el Colectivo Apícola de los Chenes, organizaciones ambientalistas, defensores de derechos humanos y comunidades mayas, tanto de Campeche como de Yucatán, presentaron diversos amparos contra el permiso que el Gobierno mexicano le otorgó a la empresa Monsanto para la siembra comercial de soya transgénica resistente al herbicida glifosato.

El efecto negativo del herbicida glifosato puede poner en riesgo tanto la salud de los agricultores como de las especies benéficas, sobretodo porque es el producto más empleado a nivel mundial y las fumigaciones aéreas con este y otros cocteles de agroquímicos se han incrementado en la región.

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El testimonio que rindieron Angélica y Feliciano ante un tribunal internacional de carácter ético, junto con el de otras víctimas de distintas partes del mundo afectadas por los productos de Monsanto, ayudarán para varios propósitos: los argumentos y conclusiones legales de estos testimonios podrán servir como material de prueba y alegatos en los procedimientos que se hayan presentado o pretendan presentarse en el ámbito nacional por las víctimas.

El Tribunal resaltará la necesidad de cambiar la ley internacional de manera que las personas que sufran violaciones a sus derechos humanos por empresas como Monsanto, puedan recurrir a vías legales, a través de las que puedan reclamar reparaciones  por esas afectaciones; además apelará a la conciencia de la ciudadanía y de los políticos acerca de las malas prácticas que la empresa desarrolla  y su impacto sobre el medio ambiente sano, la salud de las personas, los peligros que conlleva el actual modelo agroindustrial basado en semillas transgénicas y  agroquímicos, ligado al derecho humano al agua y a la alimentación que se  ven vulnerados.

Redacción
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